Apicultores navarros se plantan: así puedes diferenciar la miel pura del 'fraude' industrial

Apicultores y representantes de EHNE-Nafarroa han organizado este martes una cata de mieles en la Plaza del Castillo de Pamplona con un objetivo claro: enseñar al consumidor a diferenciar el producto artesanal de Navarra del industrial. En la degustación se ha podido contrastar la miel artesanal, con un precio de 14 euros el kilo, frente a mieles industriales de grandes superficies, que se comercializan por debajo de los 5 euros el kilo. La principal diferencia visible entre ambos productos es la textura. Según han explicado los expertos, la miel artesanal cristaliza, un proceso natural que demuestra su pureza. Si se quiere devolver a su estado líquido, basta con poner el tarro al baño maría. Por el contrario, la miel industrial se mantiene siempre líquida porque está adulterada con siropes y azúcares, lo que la hace más atractiva en el lineal del supermercado, pero le arrebata sus propiedades. Esta alteración no solo afecta a la textura, sino también a sus cualidades organolépticas. "La artesanal tiene todo el sabor y todos los aromas, sabe a miel, lo otro solo es dulce", ha enfatizado uno de los apicultores presentes en el acto. La miel industrial, al ser mezclada, pierde los matices y aromas propios de las floraciones de las que procede, como el romero, el tomillo, el castaño, el brezo o la encina, características de Navarra. Los apicultores denuncian que este tipo de mieles fraudulentas, aunque prohibidas, son difíciles de detectar y suponen un grave perjuicio para el sector. "Es una competencia desleal la que tenemos a nivel de todo el Estado y en Navarra también", han lamentado. Estas mieles industriales proceden principalmente de China, Argentina y Ucrania, aunque su origen no suele aparecer reflejado en las etiquetas, lo que impide al consumidor tomar una decisión informada. En la Comunidad foral existen actualmente más de 500 explotaciones apícolas que suman cerca de 20.200 colmenas, según datos del Gobierno de Navarra de 2024. Sin embargo, solo una veintena se dedican a esta labor de forma profesional, mientras que el resto son aficionados o no profesionales que luchan por mantener un producto de calidad frente a la industria. A la competencia de los productos industriales se suman otros desafíos que ponen en jaque la viabilidad de las explotaciones. El cambio climático es uno de los principales, con veranos cada vez más secos que afectan a la producción. "La reina deja de poner huevos o pone menos si no hay entrada de néctar, con lo cual se quedan muchas poblaciones reducidas para el invierno", ha explicado un apicultor. Otra de las grandes amenazas es la avispa asiática (Vespa velutina), que ataca a las colmenas y está presente en toda Navarra, con especial incidencia en la comarca de Pamplona y en el Baztan. Los apicultores combaten esta especie invasora con la colocación de trampas para cazar a las reinas en primavera, aunque reclaman más medios a la administración para poder controlarla de forma efectiva.