Las empresas granadinas tienen en juego un volumen de negocio de entre 120 y 130 millones de euros por la crisis en Oriente Próximo y las posibles políticas de Donald Trump si vuelve a la presidencia de Estados Unidos. Así lo ha explicado el director del área internacional de la Cámara de Comercio de Granada, Luis Miguel Nebot, quien ha detallado que esta cifra supone en torno al 7% o el 8% de las exportaciones de la provincia. Este volumen de negocio se desglosa en unos 70 millones de euros en exportaciones a Estados Unidos y cerca de 50 millones a países de Oriente Medio, como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Sin embargo, Nevot ha matizado que el impacto real es mayor, ya que estas cifras no incluyen ni los servicios ni las empresas ya instaladas allí, y ha recordado que Estados Unidos es el principal mercado granadino fuera de la Unión Europea. Según el análisis de Nebot, la estrategia de Irán no es bélica, sino comercial, ya que su única baza es romper el comercio mundial para forzar una negociación con Estados Unidos. "Ellos son perfectamente conscientes de que no pueden ganar una guerra contra Estados Unidos, ni contra Irán y que están luchando por sobrevivir", ha señalado. Esta estrategia, ha añadido, pasa por desestabilizar la zona para afectar el tránsito de mercancías y petróleo. Aunque las reacciones iniciales de los mercados han sido moderadas, con el petróleo en torno a los 80 dólares, Nebot ha advertido de las derivaciones indirectas del conflicto. En este sentido, ha apuntado a China, "la fábrica del mundo", como uno de los países que más podría sufrir las consecuencias al ser el mayor receptor de petróleo de la zona. Uno de los mayores peligros para las empresas de Granada, según Nebot, es la interrupción de la cadena de suministros, ya que muchos componentes y materiales provienen de Asia. Ha explicado que, si bien no se espera una rotura de stock inminente, "si el conflicto continúa durante semanas o meses, sí tendrá afecciones". A nivel comercial, el director del área internacional ha reconocido que "las cosas están más frías" con Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, aunque los contratos se mantienen. Además, ha destacado la incertidumbre que viven las decenas de expatriados granadinos en la región, algunos de los cuales se plantean abandonar la zona. Nebot ha concluido que el factor determinante será la evolución de la crisis a medio plazo, ya que la inestabilidad es el principal enemigo de las relaciones económicas. Tal como ha sentenciado, "el dinero huye de la incertidumbre".