Este amigo mío con el que bebo la copa –varias– los martes por la noche recordó de pronto los versos de Machado en los cuales increpa al difunto don Guido: “Alguien dirá: ‘¿Qué dejaste?’. Yo pregunto: ‘¿Qué llevaste al mundo donde ahora estás? ¿Tu amor a los alamares, y a las sedas, y a los oros...?”.