La plaga del pulgón devora los cultivos de Almería y pone en jaque a más de 10.000 hectáreas

La plaga del pulgón que afecta a los cultivos del Levante de Almería ya ha provocado daños "irreparables" en más de 2.000 hectáreas, principalmente de hoja verde y cítricos. El avance de la plaga es tal que obliga a arrancar entre 200 y 250 hectáreas adicionales cada semana, según han informado fuentes del Gobierno andaluz a partir de los datos de los productores hortofrutícolas, quienes alertan de que podría afectar a más de 10.000 hectáreas. Ante esta situación, la administración regional ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la autorización excepcional del uso de un fitosanitario formulado a base de spirotetramat. Esta medida busca controlar el pulgón en los hortícolas del género Brassica, como el apio, la lechuga, las espinacas y la col china en la provincia de Almería. El consejero andaluz de Agricultura, Ramón Fernández-Pacheco, ha sostenido que "los agricultores nos trasladan una situación límite que está teniendo consecuencias devastadoras en nuestra producción con pérdidas de muchas hectáreas de cultivos; así como reducción de puestos de trabajo". En este sentido, ha recordado que Almería es la provincia andaluza "con más peso en producción hortofrutícola y líder en ventas de productos frescos". Fernández-Pacheco ha insistido en que el ministerio debe ser "sensible con este asunto", ya que "nos estamos jugando la producción de lechuga, brócoli, apio y otros similares como los cítricos de naranja o mandarina". Ha remarcado que el producto solicitado "permitirá acabar con esta plaga de forma eficaz como ya se ha comprobado" y que su uso excepcional ya ha sido otorgado por otros países europeos como Francia, Italia, Alemania o Portugal. "Andalucía es la primera potencia nacional a nivel de producción y exportación de productos hortofrutícolas, por lo que no podemos permitirnos situarnos en el vagón de cola de otros países europeos en materia de sanidad vegetal", ha abundado el consejero. "Necesitamos liderar esta problemática de la forma más eficaz posible para poder producir con calidad y competir en igualdad de condiciones con otros países", ha concluido.