El mito de que ser empleado público es un pasaporte directo para conseguir las mejores condiciones hipotecarias ha llegado a su fin. Según se desprende de una nota de prensa de Wypo, la banca ha afinado sus criterios y ahora analiza con mucho más detalle la calidad de los contratos, la continuidad de los ingresos y la capacidad de pago a largo plazo de cada solicitante. De esta forma, la estabilidad real se impone a la simple etiqueta del empleador. Aunque perfiles como médicos, docentes o miembros de los cuerpos de seguridad siguen estando entre los mejor valorados, la clave ya no reside en para quién trabajan. Tal y como explica Andrea Elegido, directora de Investigaciones y portavoz de Wypo, “no es la condición de empleado público lo que garantiza el acceso a mejores hipotecas, sino la estabilidad real de los ingresos y el nivel salarial”. En la práctica, la banca distingue por contrato y solvencia. Por ejemplo, muchos médicos del sistema público que encadenan contratos de corta duración pueden ver limitado su acceso a la financiación pese a sus buenos ingresos. Lo mismo ocurre entre un funcionario de carrera y un interino, donde la solidez del vínculo laboral marca la diferencia. Un sueldo elevado actúa como palanca para acceder a mejores tipos de interés, ya que mejora la capacidad de pago del cliente. Por otro lado, un contrato estable y de larga duración es clave para obtener un mayor porcentaje de financiación, reduciendo la necesidad de ahorro previo. En este sentido, los funcionarios y empleados públicos menores de 40 años con estabilidad consolidada pueden llegar a obtener hipotecas de hasta el 90% del valor de la vivienda. Este análisis detallado del perfil del comprador se produce en un mercado hipotecario al rojo vivo. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en octubre se firmaron 52.198 operaciones, la cifra más alta en 15 años, y la hipoteca media ya escala por encima de los 167.000 euros, un 10% más que hace un año, según el análisis de la jefa de Economía de COPE, Marta Ruiz. En este escenario, la seguridad es una prioridad: el 61% de los contratos firmados fueron a tipo fijo. Desde Wypo señalan que uno de los errores más frecuentes es acudir directamente a una oficina bancaria, donde las opciones se limitan a la política interna de esa entidad. “Solo vas a recibir una oferta y, seguramente, no sea la mejor”, puntualiza Elegido. Explorar primero el mercado a través de una plataforma hipotecaria digital permite comparar condiciones y recibir ofertas más competitivas.