Así persigue la Guardia Civil de Ávila el fraude cotidiano: del gasoil bonificado y el "garrafón", a los drones

La provincia de Ávila cuenta con una unidad especializada en la lucha contra el fraude y el contrabando que, aunque pueda parecer lejana, se ocupa de asuntos muy cotidianos. Se trata del Destacamento de Fiscal y Fronteras de la Guardia Civil de Ávila, una unidad de reciente creación que comenzó a operar en 2023. Compuesto por siete agentes, su ámbito de actuación se extiende por los 247 municipios de la provincia, con su centro de operaciones en la Comandancia de Ávila. Una de las misiones principales del destacamento es la persecución de los fraudes relacionados con los impuestos especiales. Esto incluye la problemática del uso de gasóleo bonificado en vehículos particulares, una práctica prohibida ya que este combustible, entre un 30% y un 40% más barato, está reservado para maquinaria agrícola y vehículos especiales. Según explica el sargento Carlos Aranda, del destacamento, "la principal problemática proviene del uso de gasoil bonificado en vehículos particulares". En el sector de la hostelería, las inspecciones se centran en las bebidas destiladas con una graduación superior al 15%, como el whisky, el ron o la ginebra. Los agentes comprueban que los establecimientos cumplen con la normativa, verificando que "todas las botellas lleven adherida la precinta fiscal" y que no exista "falsificación de marca" ni el "rellenado de botellas, lo que coloquialmente se conoce como garrafón". El control se extiende también a las labores del tabaco, con inspecciones en estancos y máquinas expendedoras, y a los líquidos para cigarrillos electrónicos o 'vapers'. Sobre estos últimos, la unidad ya trabaja para garantizar que se cumpla con la legalidad sanitaria y la futura obligación fiscal, ya que a partir del 1 de abril de 2025 se deberá pagar un impuesto por estos productos. Otra vertiente de su trabajo es la lucha contra los delitos contra la propiedad industrial. El ejemplo más común es la ropa falsificada, pero el objetivo es proteger todas las creaciones como diseños industriales, marcas y nombres comerciales. Para ello, la unidad realiza inspecciones periódicas en mercadillos semanales y puestos de venta ambulante que se instalan durante las festividades en los municipios. Dentro de este destacamento se integra también el equipo Pegaso, cuya labor se enfoca en el aire. Su función es realizar la inspección administrativa de todos aquellos vuelos de dron que han sido comunicados al Ministerio del Interior. Ponen especial atención en los que tienen lugar en núcleos urbanos o vuelan sobre concentraciones de personas, garantizando que se cumpla la normativa de seguridad aérea en toda la provincia.