El turista alemán que visita Gran Canaria se define por su curiosidad, fidelidad y una profunda búsqueda de lo auténtico. Así lo ha explicado Fernando Arias, promotor de turismo de Gran Canaria en Alemania desde hace 24 años, en una entrevista en el programa 'Herrera en COPE Canarias'. Según Arias, es un visitante que desea mezclarse con la población local y explorar el destino a fondo, utilizando desde el transporte público para ir de sur a norte hasta las rutas de senderismo para conocer la cultura y naturaleza. A pesar de que el visitante alemán valora la seguridad de tener los costes controlados y demanda el paquete turístico tradicional, no se limita al hotel. Fernando Arias destaca que “es un turista tremendamente curioso que, a pesar de tener un paquete turístico, siempre desea descubrir el destino”. Esta curiosidad se traduce en un gasto elevado, ya que, según el promotor, “gasta y gasta bastante”. De hecho, el mercado alemán fue el que registró un mayor gasto absoluto en la isla el año pasado. La promoción turística ha evolucionado “de la industria del papel a la industria digital”, adaptándose a un turista que, si bien es conservador, ya busca información online. Además de la tecnología, el compromiso con la sostenibilidad es fundamental. El turista alemán se fija en el cuidado del medio ambiente y en la sostenibilidad social, observando “cómo es tratado el empleado” en los destinos que visita. Lo que más valora el visitante germano, incluidos los jóvenes, es la autenticidad. “Van buscando autenticidad, eso es lo que van buscando”, afirma con rotundidad Arias. Este deseo les lleva a interesarse por una romería, una fiesta familiar o el trabajo de un artesano, experiencias que les conectan con la cultura local y que les resultan mucho más atractivas que cualquier intento de imitar otros destinos. Esta riqueza natural y cultural es precisamente lo que fascina al viajero germano. “El descubrimiento de Gran Canaria como continente en miniatura es para ellos una bendición total”, concluye el promotor, destacando que este atractivo no es reciente, sino que se ha mantenido “desde hace muchísimas décadas”.