Cuando los futbolistas eran lores británicos y no macarras y cuentistas

A quien como al que esto escribe le ha llegado el arrabal de senectud del que hablaba Manrique, por más que procure conservarse joven de cuerpo y espíritu mediante la práctica del Tai Chi y los bailes de salón, no se le olvida cómo era el fútbol de antaño. Los jugadores (Verde, Rivilla, Ramiro, Gárate…) parecían lores británicos en comparación con los de ahora y en el campo podían ser a veces duros, pero siempre nobles, sin tirarse continuamente apenas les rozan y fingir penaltis y agresiones inexistentes. Los aficionados se enardecían durante los partidos pero eran amigos fuera de ellos. No existían los grupos ultras. Y qué decir de los periodistas. A las grandes firmas como Gilera, Antonio Valencia, Félix Martialay o Juan Carlos Villacorta les han sucedido las hordas de personajes histriónicos, que vociferan, insultan a troche y moche y no respetan a nadie en determinados platós. Alguno ha afirmado que los seguidores colchoneros no desean ganar al Barcelona, porque ello alegra la vida a los de su eterno rival. ¿Se puede faltar más a la verdad? El Atleti se ha clasificado para la final de la Copa del Rey, de manera agónica y sufrida , con un planteamiento ultradefensivo, pero para regocijo de todos sus hinchas y baldón del hooligan mencionado. El fútbol actual ha cambiado profundamente, tomando otras dimensiones que sobrepasan con mucho lo que producía hasta hace muy poco. Prima el negocio. Casi todos los clubes fueron obligados a reconvertirse en sociedades anónimas en 1992, y los que no se apoyan en palancas económicas. En el caso rojiblanco, las finanzas parecen a salvo. Sería deseable que el nuevo propietario se identificara con los valores del club y tomara desde el principio medidas que todos comprendieran, la principal que venga a poner al Atleti en el lugar que se merece y para ello vaya dando los pasos necesarios, que no fiche por fichar, sin plan alguno. Será fundamental un auténtico director deportivo, y parece que en esto se ha acertado plenamente: se ha elegido al mejor, que trabajará por que el Atlético de Madrid sea lo más grande posible. Para un escritor irlandés, «algunas personas miran al mundo y dicen: ¿por qué? Otras miran al mundo y dicen: ¿por qué no?».