La educación vial no empieza en la autoescuela, sino en la infancia. Bajo esta premisa, el ayuntamiento de Narón ha puesto en marcha 'Pegadas seguras', una iniciativa pionera que integra la seguridad vial en el día a día de las aulas de infantil de 10 colegios del municipio. El objetivo es que los más pequeños interioricen conductas seguras y se conviertan en prescriptores en su propio entorno familiar. El programa, que se inició el curso pasado, va más allá de las normas de tráfico. Según explica Sonia López, responsable del departamento de seguridad vial del consistorio, se buscó un enfoque más amplio en colaboración con el profesorado. "Intentamos que ese contenido no solo esté basado en educación vial, sino también en el medio ambiente, de una manera transversal, y también con la adopción de medidas de autoprotección y primeros auxilios", señala. La implicación de los docentes y las familias es clave para el éxito del proyecto. Dado que el departamento cuenta con recursos limitados, López destaca que la colaboración del profesorado "es básica", ya que son ellos quienes imparten la mayor parte del contenido. Las familias, por su parte, participan a través de actividades como la 'mochila viajera', que permite a los padres observar los conocimientos que adquieren sus hijos. Uno de los efectos más llamativos del programa es cómo los niños trasladan lo aprendido a sus hogares, corrigiendo a los adultos. "Los padres, al final, a veces, pues, un poco se pueden sonrojar, porque ven cómo sus hijos hacen las cosas adecuadas", comenta Sonia López. Estas situaciones se producen, por ejemplo, cuando los pequeños les recuerdan a sus padres cómo deben cruzar un paso de cebra o la importancia de llevar el casco. Las lecciones de los niños llegan a aspectos tan cotidianos como evitar que los adultos usen el móvil mientras conducen. López relata cómo ha observado que los niños insisten en que "los papás no hablen por el móvil cuando están circulando". Estas conductas demuestran, en su opinión, el resultado del trabajo realizado durante años. El éxito de 'Pegadas seguras' ha despertado el interés de otros municipios. El proyecto, que cuenta con la colaboración de la Dirección General de Tráfico (DGT), ya está en proceso de ser adoptado por el CRA de Valdoviño y se ha presentado en el ayuntamiento de Pontedeume. Sonia López subraya que la iniciativa es adaptable y puede implementarse progresivamente en función de las características de cada centro. El objetivo a largo plazo es ambicioso: que la seguridad vial se convierta en puro "sentido común" para las nuevas generaciones. La meta es que haya conceptos tan básicos que no sea necesario recordarlos. Como afirma López, que los niños sientan que "ya forma parte de mi vida, es que ya es así". Se busca que los niños tengan "conciencia de que ahí hay un peligro" y sepan responder para no ponerse en riesgo ni a ellos ni a terceras personas. El programa incluye también formación práctica, como aprender a andar en bicicleta, una habilidad que cada vez más niños de Narón dominan gracias a esta iniciativa.