Las lavanderías se han convertido en el nuevo objetivo de los ladrones. Este tipo de establecimientos, abiertos muchas horas al día y con escasa presencia de personal, están de moda entre los delincuentes, como demuestra el último suceso ocurrido a finales de febrero en Benidorm. Una lavandería de la avenida de Villajoyosa fue objeto de robo, donde los ladrones se hicieron con un botín de 750 euros pero ocasionando daños por valor de 4.200 euros.