El campo gaditano recibe un respiro: ayudas, menos burocracia y más flexibilidad

El sector agrario y ganadero andaluz ha recibido una serie de anuncios positivos que alivian tanto su carga económica como burocrática. ASAJA ha seguido trabajando para lograr que se apruebe la suspensión de las tasas veterinarias hasta final de año y se han introducido nuevas flexibilidades en la PAC para facilitar el cumplimiento de sus requisitos. Luis Sánchez, técnico de ASAJA, ha explicado que la reactivación del pago de estas tasas en 2025, tras tres años de exención, suponía un gran desafío burocrático. "Tenemos un sector ganadero, por desgracia, con una cierta edad que no está acostumbrado a todo este tipo de cosas tecnológicas", afirma Sánchez, refiriéndose a la dificultad con los pagos telemáticos. La nueva suspensión es un respiro para el sector, y desde ASAJA ya anuncian que negociarán para extender la exención a 2027. En paralelo, se han publicado nuevas ayudas para la reestructuración de viñedo, dotadas con un presupuesto de 2,5 millones de euros. El plazo para solicitarlas finaliza el 19 de marzo y están dirigidas especialmente a los viticultores del Marco de Jerez que planeen renovar sus explotaciones. La Junta de Andalucía también ha respondido a las demandas del sector ganadero aprobando por vía de emergencia un presupuesto de 13,5 millones de euros para la reparación de vías pecuarias. Estas infraestructuras, esenciales para servicios como la recogida de leche o el abastecimiento de piensos, quedaron muy afectadas por los últimos temporales. Finalmente, se ha avanzado en la flexibilización de la Política Agraria Común (PAC), una de las grandes reclamaciones del sector. Las nuevas medidas facilitarán el cumplimiento de requisitos a agricultores que no pudieron realizar la siembra de leguminosas por inundaciones y a ganaderos de pequeños rumiantes afectados por la lengua azul y los temporales. Según ha detallado el técnico de ASAJA, los requisitos de cargas ganaderas y salidas de corderos se han reducido a la mitad para garantizar que los ganaderos puedan acceder a las ayudas a pesar de las dificultades.