Cada día, unas 800 personas reciben en España la noticia de que padecen un cáncer, el inicio de un largo proceso en el que, con demasiada frecuencia, el foco se limita a la vertiente estrictamente médica. Ante esta realidad, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Vigo ha recogido el llamamiento de pacientes, familiares y profesionales para avanzar hacia una atención oncológica más humana e integral, que tenga en cuenta la vivencia de la persona enferma en todas las fases de la enfermedad. En un acto celebrado esta mañana en la sede viguesa de la entidad, tres mujeres que padecen o han padecido un cáncer y una oncóloga pediátrica han compartido sus experiencias para reclamar un modelo que vaya más allá del tratamiento clínico y que incorpore apoyo psicológico, comunicación clara y espacios asistenciales más acogedores. Se trata de Isabel Velasco, paciente oncológica; María Luisa Otero, superviviente de cáncer oral; Mónica Cortés, madre de un paciente pediátrico; y la doctora María Tallón, responsable de la Unidad de Hemato‑Oncología Pediátrica del Hospital Álvaro Cunqueiro, acompañadas por Carmen García, coordinadora de Atención al Paciente y Usuario de la AECC. Atención integral a la persona La AECC defiende que humanizar la atención sanitaria implica cuidar no solo la enfermedad, sino también el bienestar psicológico, social y físico de cada paciente, como un derecho inseparable del cuidado clínico. El testimonio de Isabel, paciente oncológica desde 2022, ilustra esta necesidad: recuerda cómo una voluntaria de la asociación logró calmar su miedo antes de una sesión de radioterapia con un gesto tan sencillo como ofrecerle agua y conversación en la sala de espera. Para Isabel, el apoyo psicológico especializado y servicios como la fisioterapia oncológica fueron determinantes para poder seguir adelante y recuperar calidad de vida en momentos en los que un gimnasio convencional era inviable. Por ello, la AECC está reforzando su cartera de servicios —fisioterapia y ejercicio físico oncológico, logopedia, ayuda a domicilio, nutrición, apoyo psicosocial, actividades grupales o atención jurídico‑laboral— y trabajando con los centros sanitarios para garantizar una atención realmente integral que responda a las necesidades de pacientes y familias. Más autonomía y mejor comunicación médico‑paciente Otro eje fundamental es reforzar la autonomía y la participación activa de las personas con cáncer en la toma de decisiones sobre su tratamiento. María Luisa Otero, superviviente de cáncer oral, subraya que las personas afectadas “tienen derecho a entender qué les está pasando, a recibir explicaciones claras y a tener voz en su propio proceso”, denunciando que durante tiempo asumió que convivir con el dolor era normal porque nadie le explicó alternativas. María Luisa reivindica que humanizar no es solo atender, sino también escuchar y explicar, reconociendo al paciente como protagonista de su camino. En su caso, esta escucha la encontró en la AECC en Vigo, donde el servicio de logopedia le ofreció pautas y ejercicios que mejoraron su calidad de vida, al tiempo que le ayudó a entender que el dolor crónico no debía darse por inevitable. A nivel nacional, la asociación ha impulsado además la primera Red de Pacientes con Voz para incorporar de forma estructurada la experiencia real de las personas con cáncer en la mejora del sistema. Entornos asistenciales más humanos, especialmente en pediatría La dimensión de los entornos asistenciales humanizados y accesibles cobra especial relevancia en oncología pediátrica. Mónica Cortés, madre de un niño con cáncer, destacó que las familias pasan meses en habitaciones que no eligen y que el entorno —luz, ruido, colores— puede marcar la diferencia, aportando calma y sensación de hogar en los momentos más difíciles. Mónica defendió la importancia de espacios específicos para jugar, convivir y preservar la intimidad, porque el tiempo de enfermedad es también un tiempo en familia y necesitan lugares donde sentirse protegidos y no expuestos. La AECC se ha comprometido a apoyar a los centros sanitarios y sociosanitarios en el diseño de entornos que mejoren la experiencia asistencial, de manera que, si el hospital se convierte en un segundo hogar, “merezca parecerse un poco más a un hogar”. Cuidar también a los profesionales sanitarios El cuarto pilar del modelo presentado por la AECC pasa por cuidar el bienestar emocional y la formación de los profesionales sanitarios, al entender que no puede existir una atención humanizada sin equipos cuidados y reconocidos. La doctora María Tallón, responsable de Hemato‑Oncología Pediátrica en el Álvaro Cunqueiro, explicó que el día a día en su unidad se vive con mucha presión asistencial, falta de tiempo y una elevada carga emocional, lo que deriva en tristeza, frustración y fatiga por compasión. Tallón reclama más tiempo y recursos para formarse, mayor consideración por parte de la administración y flexibilidad para dedicar más tiempo a quienes más lo necesitan, además de recuperar el respeto hacia la profesión, deteriorado por la presión asistencial y el impacto de las redes sociales. La AECC impulsa programas formativos en comunicación de malas noticias y gestión emocional, defendiendo que invertir en estas habilidades mejora los resultados clínicos, aumenta la eficiencia organizativa y aporta seguridad y cercanía al sistema sanitario. Compromiso institucional y programa de acompañamiento El acto contó también con la presencia de representantes de la AECC y de las administraciones, entre ellos Ana García, presidenta provincial de la asociación; Mª Esperanza Fernández, vicepresidenta; Jose Carlos Vidal, vocal en Vigo; Ana Ortiz, delegada territorial de la Xunta en Pontevedra; Yolanda Aguiar, concelleira de Benestar Social del Concello de Vigo; y Francisco Represas, subdirector de Humanización y Atención a la Ciudadanía del Área Sanitaria de Vigo. Represas agradeció estos foros porque “la atención, la confortabilidad y la información son lo más importante; después ya está la máquina”, y aseguró que el área sanitaria recoge el guante de las propuestas lanzadas por la asociación. Desde la AECC, Carmen García destacó que los testimonios escuchados permiten adaptar la atención a las necesidades reales de cada persona con cáncer y reducir los obstáculos de su camino mediante una red personalizada de apoyo y servicios. En esa línea, la entidad se compromete a seguir colaborando con las administraciones y con el sistema sanitario en el diseño de estrategias de humanización, compartiendo su experiencia y promoviendo propuestas que consoliden una atención integral y más humana ante uno de los mayores retos sociosanitarios: el cáncer.