El Ministerio de Transportes ha presentado un ambicioso plan de reforma para la línea C-5 de Cercanías de Madrid, una arteria fundamental para la movilidad de miles de ciudadanos. Según ha explicado el ministro Óscar Puente, el objetivo es transformar la línea que más viajeros mueve de toda España, utilizada anualmente por más de 72 millones de personas. Esta línea conecta municipios clave del sur de la Comunidad, como Móstoles, Alcorcón, Leganés o Fuenlabrada, con el centro de la capital. Con una inversión que alcanza los 1.350 millones de euros, el plan busca mejorar de manera integral el servicio que reciben los usuarios. Los trabajos permitirán ampliar los andenes para acoger trenes de mayor capacidad, renovar varias estaciones y construir una nueva terminal en Móstoles, El Soto. Además, se implantará un sistema de seguridad más avanzado y se renovará la flota de trenes. El ministro ha subrayado la importancia estratégica de esta línea, definiéndola como "el motor del sur de Madrid". En sus declaraciones, Puente ha asegurado que, tras el periodo de transformación, se entregará a los ciudadanos "una línea más capaz, más puntual, más accesible, plenamente accesible y dotada de la tecnología más avanzada de Europa". El objetivo es claro: preparar la infraestructura para el futuro. Esta reforma responde a la creciente demanda de transporte en el sur de la región. Entre 2022 y 2024, la línea ya experimentó un aumento del 10 % en el número de viajeros. Como medida previa, en 2025 se reforzaron las frecuencias en un 30 % para ofrecer una alternativa de movilidad durante las obras de soterramiento de la A-5 a su entrada en Madrid, una medida que evidenció la necesidad de una mayor capacidad estructural. El proyecto está diseñado para que, una vez finalizado, la línea pueda absorber un tráfico de más de 100 millones de viajeros al año. Esta cifra representa un salto cualitativo que consolidará el papel del transporte público como eje vertebrador de la movilidad metropolitana y sostenible en una de las áreas más dinámicas de la comunidad autónoma. Las obras se llevarán a cabo por fases para minimizar las molestias a los usuarios y se ha previsto que concluyan en el año 2031. Uno de los aspectos clave del plan es la coordinación de los trabajos para evitar que coincidan con otras grandes obras de infraestructura en la zona, como el mencionado soterramiento de la autovía A-5. Esta planificación busca garantizar la fluidez del transporte y reducir el impacto en el día a día de los ciudadanos durante el proceso. Unas obras a las que se ha referido el portavoz del gobierno Miguel Ángel García que ha acusado al Ministro Puente de poner parches, cuando lo que se necesita es un plan integral para mejorar un servicio que tuvo más de cinco incidencias al día de media durante 2025.