El consumo de lácteos ha sido parte esencial de la alimentación humana desde hace miles de años, sin embargo su relación con la salud sigue generando debate a día de hoy. Pese a todo, investigaciones recientes sugieren que el consumo de lácteos, incluso enteros, podría reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión y obesidad, destacando beneficios de productos fermentados como el yogur. La evidencia científica actual ha dado un giro significativo en la última década respecto al consumo de lácteos enteros frente a los desnatados, bajos en grasa. Estudios recientes indican que los lácteos enteros no aumentan el riesgo de obesidad, diabetes o enfermedades cardiovasculares en comparación con los desnatados, desmontando la creencia de que la grasa láctea es perjudicial... Ver Más