Un descubrimiento en el castillo de Tycho Brahe está desconcertando a los historiadores de la ciencia. En su laboratorio apareció un elemento que no existía para la química de su tiempo

Fragmentos de vidrio y cerámica del antiguo laboratorio alquímico de Uraniborg revelaron la presencia de wolframio, un metal que la ciencia no reconocería hasta el siglo XVIII. El hallazgo sugiere que algunos conocimientos experimentales podrían haber circulado antes de lo que creíamos.