El jugador de pádel cordobés cruza la frontera con Omán huyendo del cierre del espacio aéreo emiratí y logra aterrizar en Asturias al límite para disputar el torneo de Gijón Lo que debía ser un rutinario viaje de competición se ha convertido en una auténtica aventura con escenas de todo tipo. El jugador de pádel cordobés Javi Garrido ha logrado, finalmente, salir de Dubai, donde se encontraba atrapado por el estallido bélico en el Golfo Pérsico, tras protagonizar una odisea de más de 34 horas que le ha llevado a cruzar fronteras por carretera y enlazar tres países distintos. Todo ello con un único objetivo: llegar a tiempo a su partido de primera ronda en el torneo Premier Padel P2 de Gijón, que arrancó el pasado 1 de marzo. La tensión escaló drásticamente el pasado fin de semana, cuando la inestabilidad en la región y el ataque por parte de Estados Unidos e Israel hacia Irán, y las represalias posteriores, forzaron el cierre temporal del espacio aéreo en toda la región. Garrido, que había fijado su residencia en Dubai a principios de año, vio cómo su participación en la segunda cita de la temporada de Premier Padel pendía de un hilo. “Honestamente, pasamos miedo. Estábamos en casa y empezamos a escuchar ruidos. Salimos a la terraza y vimos cuatro estelas de humo justo encima de nuestro edificio”, llegó a confesar el jugador en declaraciones a Onda Cero . Ante la inoperatividad del aeropuerto de Dubai y la urgencia por salir del país, el cordobés y su entorno tuvieron que improvisar un plan de huida alternativo. La odisea comenzó a las 8:00 de la mañana del martes, cuando Garrido, acompañado de su pareja, Thaisa Alcántara, y su perro, Coffee, se subieron al coche para emprender un trayecto de más de 400 kilómetros rumbo a Mascate, en Omán. Fueron cuatro horas de conducción hasta alcanzar la frontera y otras cuatro más hasta llegar a la capital, donde recalaron a las 16:00 horas, tal y como relató Alcántara a través de sus redes sociales. Una de las historias subidas por la pareja Pero alcanzar territorio omaní no supuso el final del calvario. En el aeropuerto de Mascate les aguardaban tres horas más de tensa espera. Y es que, tal y como detallaba la pareja del jugador, vivieron momentos de “mucha incertidumbre por volar porque no paraban de llegar noticias de diferentes sitios cerrando el espacio aéreo”. Finalmente, cerca de las ocho de la tarde, lograron embarcar en un vuelo con destino a Madrid. Una de las historias de la pareja en su viaje Ya en territorio nacional, el periplo continuó. Tras hacer noche en la capital de España, este mismo miércoles a las 11:45 horas tomaron un último avión rumbo a Asturias. El cansancio acumulado y lo surrealista de la situación quedaron patentes en un mensaje que el propio Garrido publicó en sus redes sociales desde la pasarela del aeropuerto: “¿Esto es IA o llegamos?”, ironizaba el cordobés, reconociendo estar “cansados pero felices” de haber culminado el viaje. Por otra parte, su compañero de pista, el brasileño Luca Bergamini, también ha logrado escapar del bloqueo en Emiratos Árabes, utilizando una ruta alternativa que incluyó una escala en Barcelona antes de volar a Oviedo. Ahora, la gran incógnita reside en el estado físico y mental con el que ambos jugadores, actuales números ocho del ranking mundial, afrontarán su debut en Gijón esta misma tarde ante la dupla formada por José Jiménez y Maxi Sánchez Blasco. Un partido que, independientemente del resultado, ya representa una victoria tras una de las travesías más rocambolescas que se recuerdan en el padel profesional.