Tres redes más en la basílica de Santa María de Elche, siguiendo, por desgracia, con una tendencia inaugurada desde hace tiempo y a la que solo se le puede poner freno con una rehabilitación integral del templo para salvaguardar este valioso patrimonio ilicitano donde, a la sazón, se representa el Misteri d’Elx. Para ello, a las ocho y media de la mañana de este miércoles, con la grúa que también empieza a ser lamentablemente habitual, comenzaron los trabajos para instalar las mallas de protección en la Puerta de San Agatángelo, en la zona que da a la plaza del Congreso Eucarístico. En concreto, las telas se situaron sobre las dos ventanas, y otra entre ambas aberturas, coincidiendo con las fisuras y grietas que se localizaron ahí tras la última inspección. Todo después de que, a finales del pasado mes de enero, cayeran unos ripios que obligaron a clausurar el acceso a la edificación por esa puerta y a vallar la zona, para evitar que otros posibles desprendimientos pudieran causar algún tipo de daño sobre los peatones que transitan por ese espacio.