El mercado de La Boqueria ha presentado formalmente su candidatura en la sede de la Unesco en París para ser reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta iniciativa, compartida con el mercado de Nishiki en Kioto (Japón) y el de San Lorenzo en Florencia (Italia), busca garantizar su "continuidad como mercado histórico", según ha explicado el presidente de la Boqueria, Jordi Mas. La idea surgió en el seno de una asociación de mercados históricos, donde las conversaciones sobre "la preservación y el futuro de los mercados" impulsaron la misión de lograr este reconocimiento de la Unesco. Se trata de una iniciativa pionera que ahora debe ser evaluada por el organismo internacional para iniciar el proceso formal de la candidatura. Los paradistas del mercado "están contentos con la iniciativa porque no deja de ser una ayuda sobre sus valores", ha señalado Mas. La propuesta ha sido bien recibida entre los comerciantes, que ven en ella una forma de reforzar la identidad y el prestigio del emblemático espacio barcelonés. Ante la preocupación de que el reconocimiento pueda atraer aún más turismo de paso, en la línea del "mucho mirar y poco comprar", Jordi Mas ha querido matizar el objetivo de la candidatura. "Se trata de preservar el ánimo local, que ya es un valor", ha afirmado, desvinculando la iniciativa de una simple estrategia para aumentar las visitas. Mas ha comparado la situación con la de la Sagrada Familia, un icono de Barcelona que muchos residentes locales no han visitado. En cambio, ha defendido que el mercado es un reflejo de la vida urbana: "Yo lo primero que digo cuando visitas una ciudad es 'visita el mercado', porque en el mercado es donde ves como conviven sus ciudadanos. La candidatura defiende valores como la calidad del producto fresco, una dieta ligada a las costumbres del territorio, la gastronomía propia y, sobre todo, la función social del mercado. En este sentido, Mas ha destacado que no paran de realizar acciones sociales, y ha recordado que en 2025 La Boqueria será "uno de los primeros mercados del mundo en integrar a personas autistas". El proceso para obtener la distinción será largo. Según ha explicado Mas, si la candidatura entra en el ciclo de 2026, la respuesta definitiva de la Unesco llegaría en 2028. En caso de que se tramite para el ciclo de 2027, la decisión se pospondría hasta 2029.