No me da la cabeza. Nuclear o no. Superada por la geoestrategia, la geopolitica, la geología de las tierras raras, la geografía de la demografía, la geolocalización de la cúpula del ayatolá gracias a los espías del Mossad, me refugio en el bar Franky, que no va a Hollywood, si no a Pamplona. Cerró hace años, antes incluso de la pandemia que hizo ricos a los de las mascarillas y las vacunas. No podré disfrutar allí de una caña en la barra de pintxos, de unos menús del día que ponían bien en las reseñas, de ese ambiente de bar de barrio , con ese nombre tan años 70. De esos menús que nunca llegaron a servirse para Koldo pero... Ver Más