Castilla-La Mancha mantiene su compromiso con las políticas públicas de transporte y movilidad, prorrogando las ayudas a jóvenes y garantizando el descuento del 50% si viajan en transporte público dentro de la región. Una medida de la que se beneficiarán cerca de 200.000 jóvenes de entre 14 y 29 años y para la que se van a destinar 3.750.000 euros que van cubrir la mitad del coste de los viajes interurbanos. La portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, ha destacado que la dotación para 2026 se ha incrementado en medio millón de euros con respecto al año anterior. Además, ha recordado que el descuento fue suprimido por el anterior Gobierno, presidido por María Dolores de Cospedal, y que no fue hasta 2017 cuando el Ejecutivo de Emiliano García-Page recuperó el Carné Joven Europeo y reactivó las bonificaciones. Más usuarios, ahorro para las familias y vertebración territorial Desde el Gobierno regional destacan que la prórroga de las ayudas al transporte ha generado un ahorro de más de 22 millones de euros para las familias castellanomanchegas. Además, han subrayado que los datos reflejan la acogida por parte de los jóvenes. Y es que solo en 2025 se vendieron 2,2 millones de billetes y, en los últimos dos años, el número de usuarios ha crecido en más de 90.000. Contribuye a la vertebración territorial especialmente en los municipios más pequeños "Ese crecimiento demuestra la confianza en este servicio y también la necesidad de que el Gobierno siga aumentando el presupuesto para dar respuesta a la demanda, porque, para nosotros es una política estructural: reduce el gasto de las familias, facilita el acceso a los estudios, al trabajo o al ocio. Además, contribuye a la vertebración territorial especialmente en los municipios más pequeños, donde es fundamental que los jóvenes puedan conectarse con las capitales o con otros municipios mayores", ha indicado Padilla. Un modelo público frente a las políticas de recorte de Ayuso El modelo de servicios públicos de Castilla-La Mancha contrasta con los recortes del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. En áreas como servicios sociales, transporte, sanidad, cultura o educación, Madrid se sitúa como la comunidad que menos invierte en políticas sociales, destinando unos 570 euros menos por habitante que la media nacional, según un estudio de la Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales. Un contraste que se hace especialmente patente en la gestión de las universidades públicas. Mientras que en Castilla-La Mancha el Consejo de Gobierno aprobó la gratuidad de la matrícula para los alumnos de primer curso de la UCLM y la UAH, en la Comunidad de Madrid las universidades públicas sufren limitaciones presupuestarias y recortes en las partidas. Esta infrafinanciación de la pública choca con la proliferación de las universidades privadas, convirtiendo a Madrid en la comunidad con mayor número de centros universitarios privados del país.