Adilson Mendes, una luz en mitad de la oscuridad del Córdoba CF

El extremo portugués se erige como una de las pocas notas positivas de una semana aciaga, sumando minutos de calidad y reencontrándose con el gol 440 días después de su grave lesión de rodilla CRÓNICA - El Córdoba CF toca fondo y firma un descalabro histórico ante el FC Andorra Semana negra en El Arcángel. El Córdoba Club de Fútbol afrontaba el triplete de partidos ante Almería, Ceuta y Andorra con la ilusión y la firme propuesta de sumar 9 puntos que le convirtiesen en candidato, de facto, a los puestos de ascenso a Primera División. El apoyo del respetable y las ganas estaban por todo lo alto, pero la realidad ha golpeado con crudeza a la escuadra califa. “Nos hemos dado tres hostias”. Tan claro como conciso fue Iván Ania al término del encuentro contra el Andorra, reconociendo que su equipo ha estado lejos -mucho- de su mejor versión, y que ahora va a Santander con la obligación de buscar un resultado positivo para poner fin a la sangría de puntos y, sobre todo, a las malas sensaciones que quedan en el paladar. Sin embargo, intentando tener una vista más global y fuera de la tendencia negativa que arrastra al equipo, una de las pocas luces que ha dejado esta semana en el seno califa tiene nombre y apellidos: Adilson Mendes Martins. El extremo portugués, que cayó lesionado en marzo del pasado 2025 con una grave lesión de rodilla, cada vez está más integrado con el equipo y está llamando con firmeza a las puertas de la titularidad. Era el extremo que necesitaba Ania y el Córdoba CF: vertical, veloz, con chispa y encarador. El tiempo parece no haber pasado por él, a pesar de haber estado cerca de un año en el dique seco por culpa de su rodilla. Pese a ello, lo cierto es que el nivel de Adilson, al menos, está siendo notable en un tramo de la temporada donde las piernas comienzan a pesar para los jugadores blanquiverdes. Los dirigentes del equipo decían aquel mantra trillado de que su vuelta iba a ser “el mejor fichaje de invierno” del equipo, y lo cierto es que sus actuaciones están convirtiendo esas palabras en hechos. Los primeros minutos ya fueron un gran presagio. En Las Palmas, con solo 25 minutos de juego, Adilson fue capaz de provocar un penalti y la expulsión por roja directa de Barcia. Una semana después, el portugués se reencontró con su público -que le brindó una merecidísima ovación- y sumó 10 minutos más a su zurrón, manteniendo la verticalidad y el hambre. Pero es que, lejos de ser flor de un día, el nivel de Adilson desde su vuelta se ha mantenido constantemente en el notable. Contra el Leganés, de nuevo en El Arcángel, el extremo portugués volvió a ser protagonista a pesar de disputar tan solo los últimos 20 minutos de juego. De hecho, tanto es así que llegó a firmar el gol de la sentencia, aunque el árbitro lo anularía por una falta previa. Pero la chispa y la intención estaban ahí, condicionando a la zaga rival. Y esta semana, pese a nefasta por los resultados generales, no ha sido menos para el habilidoso atacante. En 5 minutos en Almería, tuvo el gol del empate en sus botas y brindó un gran centro a Percan; en 13 minutos en Ceuta, buscó sin suerte un gol que, finalmente, acabó llegando este lunes ante el Andorra. Y es que puede que parezca intranscendente -que lo es- si se mira el resultado final del duelo. Pero Adilson volvio a marcar gol con el Córdoba CF 440 días después. Un gol con rebote, en el último minuto y que servía solo para poner el tanto del honor, pero un gol al fin y al cabo que debe darle confianza a un jugador que va a más y que se postula como uno de los grandes revulsivos en una banda izquierda del Córdoba que no atraviesa su mejor versión. Quién sabe si el portugués será de la partida en el exigente duelo de este domingo en Santander. Pero sea como sea, el hecho es que Adilson está de vuelta, y, con su juego, ilumina al menos de manera leve una semana cuanto menos negra para el Córdoba CF.