Mijas ha aterrizado en la feria internacional de turismo de Berlín (ITB) para reforzar su posicionamiento en el mercado alemán, con una clara estrategia enfocada en el turista senior que busca escapar del frío durante el invierno. El concejal de Turismo, Francisco Jerez, ha explicado desde la capital germana que el objetivo es atraer a un visitante de mayor poder adquisitivo que valora la calidad y la tranquilidad por encima de todo. La principal novedad de la promoción de este año es la venta de una "nueva sensación": la de vivir relajadamente. Frente al ritmo acelerado de Alemania, Mijas ofrece una pausa y un estilo de vida que para el público germano "es un lujo". Según el concejal, la idea de estar "totalmente relajado, sin mirar si llegas 5 minutos antes o te vas una hora después" es un concepto que "les atrae muchísimo". La oferta se complementa con los atractivos ya conocidos, como la gastronomía y los 12 campos de golf del municipio. Las cifras respaldan esta apuesta. El año pasado, la provincia de Málaga recibió más de un millón de alemanes, de los cuales 320.000 eligieron Mijas. Este perfil de turista, según describe Jerez, no busca multitudes, sino autenticidad. "No van buscando la sala de fiesta, la discoteca, el bullicio", ha señalado. En su lugar, prefieren actividades como el senderismo por la sierra, pasear por la senda litoral o descubrir el encanto de Mijas Pueblo. Este visitante valora la "autenticidad" de las tiendas de artesanos, los espectáculos de flamenco y disfrutar de un vino con buenas vistas y "aire puro". Se trata de un turismo "más contemplativo", a "33 revoluciones", como lo ha definido el concejal, en alusión a un ritmo de vida más pausado y menos estresante, alejado del bullicio que ya tienen en sus ciudades de origen. De cara a la Semana Santa y el verano, las previsiones son optimistas respecto al mercado alemán. Jerez ha adelantado que dos aerolíneas han incrementado "muchísimo" la frecuencia de vuelos desde tres ciudades alemanas con el aeropuerto de Málaga. Sin embargo, este impulso contrasta con la situación del turismo nacional, ya que se han reducido "muchísimo" las reservas del turismo español que tradicionalmente llega desde el centro de la península, una caída atribuida a los problemas con el servicio del AVE.