Te doy mi piso si cuidas de mi perro

«Te quedas la casa, pero prométeme que cuidarás de ellos». La frase, que hasta hace poco sonaba a guion de película o a pacto familiar, ha empezado a circular con fuerza en España: acuerdos en los que una persona mayor o alguien sin red cercana plantea donar o ceder una vivienda a cambio del compromiso de cuidar a sus mascotas. No es un fenómeno masivo, pero sí una tendencia que gana visibilidad en medios y redes al calor de dos realidades que aprietan: la dificultad de acceder a un piso y la angustia, cada vez más extendida, por el futuro de los animales de compañía cuando su dueño falta.