La familia de un antiguo trabajador de la empresa Agni, en la actualidad hasta su reciente cierre BSH, ha visto recompensada su lucha judicial para que se reconociera la muerte por enfermedad profesional por amianto de este hombre, que trabajó en la fábrica de electrodomésticos entre junio de 1962 y marzo de 1996. El empleado falleció en julio de 2002 a los 64 años por un adenocarcinoma de pulmón, del que había sido diagnosticado tres años antes de su fallecimiento.