Tras la cancelación de los vuelos con Palma de Mallorca durante el verano, el aeropuerto de Córdoba sostiene su programación regular con dos destinos directos: Gran Canaria y Barcelona. Dos rutas con dos frecuencias semanales cada una que, aunque todavía limitadas, han convertido al aeródromo en una opción real para escapadas y viajes de trabajo, además de abrir la puerta a conexiones con otros destinos.