El entrenador del Real Oviedo, Guillermo Almada, ha comparecido en rueda de prensa tras la dolorosa derrota por 3-0 en Vallecas frente al Rayo Vallecano. El técnico ha sido tajante al calificar el encuentro como "el peor partido del que estamos nosotros en el club" y ha asumido la responsabilidad del resultado, aunque sin perder la esperanza. "Yo no doy nada por perdido", ha sentenciado. La principal explicación de Almada sobre el bajo rendimiento del equipo se ha centrado en el estado físico de sus jugadores. "El equipo se vio lento, agotado", ha afirmado, achacándolo al "trajín del otro día". Según el entrenador, al equipo le faltó "la chispa necesaria" para competir, una situación que ya se percibía desde la primera parte con "situaciones lentas y a destiempo". A pesar del análisis, Almada ha asumido la responsabilidad. "Si hay un responsable del partido de hoy, soy yo", ha declarado en la sala de prensa. Ha insistido en que vio a sus futbolistas cansados por el esfuerzo reciente. "Lo vi cansado, agotado, por todo el trajín de lo que significó el partido del Atlético, y, bueno, nos pasó factura", ha explicado. El técnico ha descrito un vestuario "apenado, afligido, dolorido" tras la goleada. La situación se agravó con la lesión de Teo Gorba, que obligó al equipo a terminar con un jugador menos. Pese al golpe anímico, Almada ha hecho un llamamiento a la entereza: "Somos hombres grandes todos y tenemos que tratar de levantarnos el día lunes", apelando a la "rebeldía" que debe mostrar el equipo. Preguntado por la polémica sobre el aplazamiento del partido, Almada ha reiterado su postura. "Justa no es", ha admitido, recordando que ya había advertido que serían "los grandes perjudicados" por el desgaste de los viajes y una "plantilla mucho más reducida". Sin embargo, ha preferido mirar hacia adelante, afirmando que "llorar sobre la leche derramada no es beneficioso" y que son situaciones que no dependen del club. Finalmente, ha enviado un mensaje a la afición, a la que le pide "dejar la vida" para revertir la situación y "tratar de sacar fuerzas de flaqueza" para el crucial partido del lunes.