En un municipio que asienta gran parte de su economía sobre el medio natural que la rodea resulta fundamental evitar vertidos o, al menos, tratar de identificar su origen lo antes posible. Es por ello que el Concello de A Illa ha solicitado una subvención de 42.000 euros para la creación de una Unidade Móbil de Vixiancia Ambiental (UMVA), consistente en la adquisición de un SUV con etiqueta ECO o Cero Emisiones equipado con un maletín multiparamétrico para el análisis de las aguas que puedan verse afectadas por un vertido.