El salón fue durante décadas el corazón social de la casa. Hoy, en muchos hogares, se ha convertido en un espacio compartido… pero vivido en soledad: cada uno frente a su propia pantalla. Recuperar la conversación y la presencia no es cuestión de normas, sino de diseño. La fundadora de Espacios Lumbre explica cómo replantear la distribución, la luz y los materiales para que el espacio vuelva a invitar a estar juntos.