El tablero político andaluz también está librando su particular batalla política. Con unas elecciones autonómicas a meses vista, previsiblemente en junio, la líder del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, el partido mayoritario de la oposición, ha enarbolado el "no a la guerra" en consonancia con lo ejecutado desde el pasado sábado por el Gobierno central. Un Gobierno del que también forma parte, obviamente, como vicepresidenta y como ministra de Hacienda. Montero lo hizo en el día de ayer en el municipio de Montoro, en Córdoba, donde también anunció la llegada de las primeras indemnizaciones del Gobierno al campo andaluz. En contraposición, Moreno Bonilla, en silencio desde que EE.UU e Israel movieran ficha en Irán, quiso mostrar ayer su discrepancia con Pedro Sánchez y la postura mantenida, que le ha costado una amenaza de Trump, al que Moreno le ha querido trasladar un contundente mensaje: "Nos preocupa mucho el efecto muy negativo en la economía de Andalucía que puede tener que EE.UU no distinga la diferencia entre un mal mandatario y el conjunto de los españoles". Una postura que sigue lo realizado por su líder, Alberto Núñez Feijóo, que, a su vez, sigue la estela de los lacayos trumpistas en España, el partido de ultraderecha, Vox, que, mientras que basan su política identitaria en reforzar una idea de España evocando un pasado idealista de tiempos imperiales o de figuras cuasi mitológicas en época medieval, ahora traicionan ese espíritu convirtiéndose en lo que revistas satíricas del S.XIX ya calificaban como 'lamebotas' de los americanos. De esta manera, en Andalucía, los dos grandes partido vuelven a librar una batalla política. En este caso, Montero defiende una línea que, además, es la mayoritaria no solo en España, sino en el sentido común de la Unión Europea. Y, otra, la enaborlada por Moreno Bonilla, que ha escogido complacer a su líder en esa 'guerra sucia' con el Gobierno central en vez de defender los intereses de los andaluces. Habrá rectificación, sino silencio, por parte del líder popular andaluz. No cabe duda. La enérgica defensa, no solo en pro de la paz en Irán sino de la 'tranquilidad' de la ciudadanía andaluza por el uso militarista de sus bases es un movimiento que debería haber expresado Moreno, como representante de la comunidad, aunque sin potestad. Finalmente, no solo quien puede ejecutar dicha acción, sino quien comulga con sus principios antibelicistas y en favor del derecho internacional, Pedro Sánchez, ha sido quien ha garantizado dichas circunstancias. Muy agradecido por las llamadas y mensajes de apoyo de @vonderleyen, @eucopresident, @EmmanuelMacron y otros aliados europeos. NO A LA GUERRA. Sí al comercio, la cooperación y la prosperidad. — Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) March 4, 2026 El choque de trenes es total. Mientras Moreno Bonilla decidía romper su "silencio atronador" únicamente para cargar contra Pedro Sánchez y alinear su discurso con el argumentario de Feijóo, Abascal y el propio Donald Trump, Montero ha marcado una línea roja infranqueable respecto al territorio andaluz y la soberanía nacional. En Andalucía, uno de...