La Comisión Europea y los estados miembros están reforzando su coordinación para hacer una vigilancia estrecha de los efectos de la escalada bélica en Oriente Medio sobre la seguridad de suministro energético y sobre los precios del petróleo y del gas natural, que se han disparado en los últimos días en plena convulsión. Pero de momento, los expertos del ‘comité de crisis’ de la UE no considera necesario proponer acciones coordinadas de toda la Unión Europea ni los países tienen previsto adoptar medidas urgentes de alcance nacional.