El sector agrario ha recibido como un jarro de agua fría la reactivación provisional del acuerdo de la Unión Europea con Mercosur. La decisión, anunciada por sorpresa por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha generado un profundo malestar. En el espacio AgroCOPE de la Cadena COPE, el vicepresidente de AVA-Asaja en Castellón, José Vicente Guinot, ha manifestado que se han quedado "fastidiados". Guinot ha explicado que esperaban "la delicadeza de tener en cuenta lo que había dictaminado el Parlamento" y que se aguardara a la resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Desde su punto de vista, esta medida demuestra que "la agricultura, evidentemente, está siendo una moneda de cambio en los acuerdos de la Unión Europea", y ha lamentado que los responsables políticos "no tienen escrúpulos" en perjudicarlos a cambio de beneficios para otros sectores. La activación del acuerdo tiene un impacto directo en la citricultura. Brasil no solo es un gran productor de cítricos, sino que además "controla el 80% de la industria del zumo de naranja", ha señalado Guinot. El representante de AVA-Asaja ha recordado que anualmente un 22% de la producción española se destina a la industria, por lo que la entrada masiva de producto brasileño afectará directamente a los precios. Según Guinot, la competencia de Brasil "va a condicionar el precio, incluso parte de la producción destinada a industria, va a condicionar los precios de la fruta en fresco". A esto se suma la diferencia en los costes de la mano de obra, que complica la competitividad. El problema de fondo, ha insistido, es que no se puede garantizar que los países de Mercosur "cumplan las mismas reglas de juego" que los productores europeos. La desconfianza del sector se agrava tras un reciente informe de auditoría que demostraba incumplimientos de Brasil en el uso de productos prohibidos para la carne de bovino. Guinot ha destacado que el propio gobierno brasileño "ya dice que es incapaz de controlar a sus productores" y, por tanto, el uso de hormonas. "La única realidad es que va a venir carne con hormonas con los consiguientes daños para la salud de los consumidores europeos", ha sentenciado. Ante esta situación, desde AVA-Asaja exigen presionar para que se apliquen las cláusulas de salvaguarda "a rajatabla". Sin embargo, Guinot ha advertido sobre su falta de agilidad. "Si cuando se activa una cláusula de salvaguarda han pasado cuatro meses, no ha servido para absolutamente nada", ha afirmado, pidiendo que se activen en un plazo máximo de 20 o 21 días para ser efectivas. La principal reivindicación de la organización agraria es que se activen "de verdad" los mecanismos de control. Guinot considera imprescindible que los controles fitosanitarios se realicen en los puertos de origen, ya que es el único lugar donde "realmente podemos controlar las diferentes plagas". Una vez que el contenedor llega a destino, "ahí es muy difícil controlar una plaga". Al problema de Mercosur se suman los efectos del mal tiempo en el campo. Las recientes lluvias han afectado a la variedad estrella de la provincia, la clemenules, provocando "un retraso en la recolección" y el pisado de la fruta. El exceso de agua también ha impedido realizar los tratamientos que estaban previstos en este momento de la campaña. Aunque gran parte de la producción de esta variedad ya no está en el campo, José Vicente Guinot ha mostrado preocupación por el efecto del "calor y humedad", una combinación que se traduce en "plagas y problemas en la fruta". En una primera valoración, ya se calcula que la fruta afectada por las últimas tormentas podría rondar "alrededor de un 18 o 22 %", a la espera de ver cómo evoluciona la meteorología en los próximos días.