Irán niega haber lanzado un misil hacia Turquía tras su interceptación por sistemas de la OTAN

La tensión regional ha sumado un nuevo episodio este jueves después de que las autoridades turcas anunciaran el derribo de un misil balístico supuestamente lanzado desde territorio iraní y que, según Ankara, se dirigía hacia su espacio aéreo. Teherán ha rechazado de forma tajante cualquier implicación en el incidente y ha asegurado que respeta la soberanía de Turquía, a la que ha descrito como un país "amigo". El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes negó en una breve nota, difundida por las agencias Mehr e IRNA, haber disparado proyectil alguno contra territorio turco. Sin aportar detalles adicionales, las autoridades iraníes insistieron en que no están detrás del ataque y subrayaron su voluntad de mantener relaciones de buena vecindad con Ankara. La versión turca difiere radicalmente. El Gobierno de Turquía sostiene que sus sistemas de defensa aérea, integrados en la estructura de la OTAN, interceptaron un misil balístico disparado desde Irán tras sobrevolar Irak y Siria. Según Ankara, el proyectil se dirigía hacia el espacio aéreo turco cuando fue neutralizado. El portavoz de la Presidencia turca, Burhanettin Duran, precisó que fragmentos del misil cayeron en una zona despejada del distrito de Dortyol, en la provincia de Hatay, sin causar víctimas ni heridos. "Se tomarán todas las medidas necesarias para defender el territorio y el espacio aéreo turcos sin vacilación alguna", afirmó en un comunicado. Como gesto diplomático inmediato, Ankara convocó al embajador iraní, Mohamad Hasan Habibolahzadé, para trasladarle su protesta formal por lo sucedido, pese a que el misil fue interceptado antes de alcanzar suelo turco. El incidente amenaza con tensar la relación entre dos potencias regionales que, pese a sus diferencias en escenarios como Siria, han mantenido canales de diálogo abiertos en los últimos años. La OTAN condenó el suceso y reafirmó su respaldo a Turquía frente a lo que calificó de "ataques indiscriminados" de Teherán en la región. Se trata del primer episodio de estas características desde que el pasado 28 de febrero estallara el conflicto en Oriente Próximo tras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, una escalada que ha elevado el riesgo de incidentes indirectos y errores de cálculo en un espacio aéreo cada vez más saturado de actores militares. Turquía como frontera caliente entre Oriente Próximo y la Alianza Atlántica El incidente sitúa de nuevo a Turquía en una posición extremadamente delicada: la de frontera caliente entre un Oriente Próximo en plena escalada y la estructura de seguridad de la OTAN. No se trata únicamente de la interceptación de un proyectil, cuya autoría Irán niega, sino del significado estratégico de que un misil haya sobrevolado Irak y Siria antes de aproximarse al espacio aéreo de un Estado miembro de la Alianza Atlántica. Ese trayecto evidencia hasta qué punto los conflictos actuales ya no son compartimentos estancos, sino dinámicas superpuestas en un mismo tablero geográfico. Turquía ocupa un punto de contacto geográfico y político único: comparte frontera con Siria, Irak e Irán y, al mismo tiempo, es el segundo mayor ejército de la...