A lo largo de toda la jornada de ayer pasaron desde la reina Letizia a numerosos periodistas y políticos pasaron por la capilla ardiente instalada en la Casa de Galicia de Madrid para dar el último adiós una voz clave en la Transición. «Ha sido emocionante escuchar y saber que nuestro padre siempre tuvo un minuto para escuchar a los compañeros con los que trabajó», decía Sonsoles