El teniente general retirado Ricardo Álvarez-Espejo ha analizado la situación en Oriente Próximo en el programa 'Herrera en COPE', donde ha abordado la posibilidad de que soldados españoles hayan participado en la interceptación de un misil iraní. Preguntado por Jorge Bustos, el militar ha afirmado que no se puede descartar que la batería Patriot española desplegada en Turquía haya sido la responsable de derribar uno de los proyectiles lanzados por Irán contra una base de la Alianza Atlántica. Álvarez-Espejo ha matizado que esta acción se enmarcaría dentro de los protocolos de una misión de la OTAN. "Es autodefensa, luego eso efectivamente entra dentro de lo que es el protocolo y y las reglas de enfrentamiento", ha explicado, diferenciándolo del conflicto directo entre Irán, Estados Unidos e Israel. Aunque el Pentágono ha descartado por ahora activar el artículo 5 de la OTAN, el teniente general ha advertido de que si se invocara tras un ataque premeditado a un país miembro, España no podría inhibirse. "Si se es miembro de pleno derecho de la OTAN, uno no se puede quedar al margen, tiene que cumplirlo y tiene que ser un socio fiable", ha sentenciado, calificando la alternativa como una "situación insostenible para España". El militar, que estuvo al mando del contingente español en la base Cervantes de Marjayún, ha calificado la situación en Líbano como "muy delicada" ante la inminencia de una intervención terrestre israelí. Esta posible invasión amenaza con desbordar la misión de los soldados españoles desplegados en la zona. Según ha explicado, las fuerzas israelíes suelen avisar a las fuerzas de Unifil antes de efectuar ataques de represalia. Sin embargo, una incursión terrestre a gran escala dejaría la misión de interposición en la frontera, conocida como la 'Blue Line', "totalmente deslavazada". Álvarez-Espejo ha mostrado una gran preocupación por la postura del Gobierno de Pedro Sánchez y su "no a la guerra", que se ha materializado en la negativa a que Estados Unidos utilice las bases de Morón y Rota. "Estados Unidos para nosotros es un socio fundamental", ha recordado, aludiendo a la profunda cooperación tecnológica y operativa entre ambos ejércitos. En este sentido, ha señalado la contradicción de enarbolar el "no a la guerra" mientras España mantiene una misión en Irak con casi 300 efectivos. El teniente general ha avisado de que una mala relación con Washington podría tener serias consecuencias en las relaciones comerciales, resumiendo que "hay gran parte de la sociedad española que está de acuerdo con el no a la guerra, pero también está en desacuerdo con el no al empobrecimiento del bolsillo". Sobre la capacidad militar de Irán, el experto ha detallado que su fuerza aérea es "muy limitada", con aparatos heredados de la era del Shah como los aviones F-14 Tomahawk. Su principal baza es un "muy importante" arsenal de proyectiles balísticos tierra-tierra. A un ritmo de gasto elevado, Álvarez-Espejo ha estimado que la capacidad ofensiva iraní podría durar "no más de 4 o 5 semanas". La hipótesis con la que, a su juicio, trabajan los actores internacionales es que, tras el desgaste militar, se produzca una desescalada que pueda llevar a un cambio de régimen desde dentro, en una suerte de revolución interna.