Las obras del Miradero del Palacio de Congresos de Toledo, que incluyen sus ascensores y escaleras mecánicas, han sufrido un nuevo retraso. El alcalde de la ciudad, Carlos Velázquez, ha explicado que los trabajos, que ya deberían haber finalizado, se extenderán para asegurar su correcto funcionamiento. El objetivo es que la infraestructura esté operativa a más tardar para la festividad del Corpus Christi. El motivo de esta demora es el descubrimiento de nuevos problemas en la cubierta del Palacio de Congresos. Según los informes técnicos mencionados por el alcalde, se trata de un vicio oculto en la construcción. Estas deficiencias son la causa de las filtraciones que han mantenido el último tramo de las escaleras mecánicas fuera de servicio durante siete años. Ante esta situación, Velázquez ha asegurado que desde el Ayuntamiento se ha actuado "con la máxima responsabilidad". "Hemos preferido esperar 3 meses más para garantizar que la obra se haga a pleno rendimiento y a plena satisfacción de los toledanos", ha señalado el alcalde. Además, se ha exigido a la empresa constructora que asuma el coste de la reparación, aunque el consistorio ha adelantado el dinero para no demorar más la actuación. El alcalde ha insistido en el objetivo de que la infraestructura vuelva a estar plenamente operativa para el Corpus. "Lo que queremos es que a más tardar para el Corpus esté funcionando, como digo, a pleno rendimiento", afirmó. Velázquez ha destacado la importancia de esta instalación, muy utilizada tanto por los toledanos como por los turistas y visitantes que recibe la ciudad.