La indignación sigue creciendo entre los cientos de aspirantes que se presentaron el pasado sábado a las oposiciones de enfermería en Extremadura. Durante los últimos días se han sumado nuevas quejas que apuntan a graves irregularidades, como preguntas fuera del temario, exámenes sin grapar, hojas sueltas y diferencias en el material que se repartió en algunas de las aulas. Este proceso era la gran oportunidad para muchos de volver a casa, como es el caso de Miriam, una joven de Badajoz que tuvo que salir de Extremadura en busca de oportunidades laborales. Su plan era regresar este año, pero ahora siente que la oportunidad está perdida. "Me compré un piso aquí, en Badajoz, y pretendía venirme porque estaba segura de que con lo que había estudiado, estaba segura de aprobar", explica. El malestar es tal que muchos opositores ya dan por perdida la plaza en su tierra. Tras el examen del fin de semana, Miriam se plantea ahora un nuevo rumbo lejos de su hogar. "Lo único que me planteo es presentarme a la oposición de Madrid el 26 de abril y coger la plaza allí, porque veo que aquí va a ser imposible sacar una plaza", lamenta. Desde el sindicato de enfermeros SATSE han mostrado su preocupación y estiman que solo un 15% de los aspirantes habría aprobado. Su portavoz, Gonzalo Gallego, considera que "se está un poco desvirtuando el proceso selectivo". Según explica, la fase de oposición representa el 60% de la nota, mientras que los méritos profesionales son el 40% restante. "Si en la fase de oposición ya aprueban solo los aspirantes que pueden tomar posesión, la fase de concurso ya no tiene sentido", añade Por su parte, el Servicio Extremeño de Salud (SES) recuerda que los aspirantes disponen de tres días tras la prueba para presentar las alegaciones que consideren oportunas. De momento, esta es la única solución que ofrece la administración, mientras el malestar entre los miles de opositores afectados no deja de aumentar.