La gran familia del CD Sant Jordi y el fútbol mallorquín y balear en su totalidad están de luto tras conocer en las últimas horas el fallecimiento de una persona implicada y volcada con la entidad rojinegra, pero que también supo ganarse el respeto y cariño de los demás clubes y rivales de los palmesanos. La pérdida de Martí Quetglas Riera (Palma, 1954-2026), a los 71 años de edad, ha caudado una enorme tristeza entre quienes compartieron con él el día a día en el césped y los vestuarios, pero de manera especial en el seno del Sant Jordi, de cuya historia reciente ha sido protagonista y testigo directo.