La historia de Inacua vuelve a escribir un capítulo incómodo: un complejo deportivo clave para usuarios y clubes, un rosario de deficiencias, y la sensación —según Con Málaga— de que la concesionaria sigue en pista mientras el Ayuntamiento acaba pagando demasiadas reparaciones. El grupo municipal eleva el tono, habla de “trato de favor” y exige un giro inmediato en la vigilancia y control del contrato. La situación de este complejo de piscinas sigue siendo un punto controvertido. A pesar de que el contrato de concesión demanial establece que las reparaciones y el mantenimiento deben ser costeados por la empresa que lo explota, el Ayuntamiento ha vuelto a asumir el coste de 136.000 euros para reparar filtraciones y humedades, que según denuncian desde la oposición, deberían haber sido costeadas íntegramente por la empresa concesionaria.