España y EEUU chocan por la guerra de Irán: Sánchez niega la cooperación que la Casa Blanca da por hecho

La posición del Gobierno de España respecto a la misión militar de Estados Unidos contra Irán ha generado una notable controversia y un cruce de declaraciones contradictorias. Mientras el presidente Pedro Sánchez resume la postura española en cuatro palabras, "no a la guerra", desde la Casa Blanca se afirma que España ha aceptado cooperar. Esta disparidad ha provocado un enredo diplomático en las últimas horas, con desmentidos y reafirmaciones por ambas partes. El ministro de Exteriores, [José Manuel Albares], ha negado la información de Washington de forma tajante: "Se lo desmiento categóricamente". Según Albares, "las bases de Morón y Rota no van a poder ser usadas para nada que tenga que ver con la operación militar". En la misma línea, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha declarado en el programa 'Herrera en COPE' que España no participará porque el ataque "está fuera de la legalidad internacional, fuera incluso del propio marco de la OTAN". Frente a las negativas españolas, la Casa Blanca se ha reafirmado en su versión. Según el corresponsal de COPE en Estados Unidos, David Alandete, la portavoz estadounidense, Karoline Leavitt, comunicó la cooperación de España en una declaración preparada y sin mediar pregunta. A pesar de los desmentidos que llegaron desde España mientras aún duraba la rueda de prensa, el equipo de la portavoz insistió al periodista: "No, no, no, nos reafirmamos, remítete a sus declaraciones y son que España nos ha dado esas garantías". Alandete añade que el Pentágono también le confirmó haber obtenido "la garantía de que se va a cooperar" por parte de su contraparte española. El periodista apunta que la clave podría estar en la semántica, ya que mientras la Casa Blanca habla de "cooperar" de forma general, el Gobierno español se centra en el "uso de las bases". Asimismo, informa de que "ha habido aviones cisterna que en las últimas horas han salido de Rota otra vez, con destino hacia oriente". El análisis de la situación sugiere que Pedro Sánchez podría estar buscando un rédito político entre sus bases de izquierda al abanderar la causa del "no a la guerra", una postura que, según Alandete, genera entusiasmo en la izquierda de otros países europeos. Sin embargo, esta posición ha provocado "hartazgo y hastío" en Washington, donde se estarían considerando "castigos comerciales y diplomáticos a España". La tensión recuerda a un episodio anterior, durante el primer mandato de Trump, cuando la fragata Blas de Lezo se separó de un grupo de portaaviones estadounidense. El corresponsal subraya la importancia estratégica de las bases de Rota y Morón, que son "cruciales" para el control de la entrada al Mediterráneo y albergan seis buques con el sofisticado sistema de misiles AEGIS. Aunque Estados Unidos tiene otras bases, desde la administración Trump se ha explorado a Marruecos como un aliado "más fiable" y leal, aunque un cambio de esta magnitud no sería rápido. Paralelamente a la crisis diplomática, la situación humanitaria es preocupante. Unos 30.000 españoles, entre residentes y turistas, se encuentran atrapados en Oriente Medio. Entre ellos hay seis estudiantes de medicina de Sevilla, de entre 24 y 26 años, que están varadas en un hotel de Qatar desde hace seis días, tras la cancelación de su vuelo de regreso a Madrid por el inicio del conflicto. Araceli Caso, una de las estudiantes, ha relatado en 'Herrera en COPE' la angustia que viven: "Intentando mantener la calma, pero bastante agobiadas, la verdad, con bastante miedo e incertidumbre". Mientras la aerolínea les proporciona alojamiento y comida, la respuesta de la embajada española ha sido pedirles calma y esperar, alegando que gestionan un plan con "información confidencial", e incluso sugiriendo que intenten una salida "vía terrestre a Arabia Saudita". Este escenario contrasta con la coordinación de Estados Unidos, que, según Alandete, ha establecido un centro de control en Washington para evacuar a sus ciudadanos. El periodista se pregunta cómo podrá coordinarse el Gobierno español con el estadounidense en esta tarea dada la tensión actual. "El tiempo lo pone todo en su sitio, y yo creo que sabremos pronto quién ha dicho la realidad o no", concluye Alandete.