Las catorce finales que tiene el Córdoba CF por delante para volver a soñar

El equipo dirigido por Iván Ania necesita resetear tras su semana más negra para asaltar una sexta plaza que sigue teniendo a tiro, pero con duelos clave por delante ante Racing, Deportivo y Castellón De esos catorce partidos, cinco son ante equipos que están por encima de los califas, mientras que se enfrentará ante nueve escuadras que, actualmente, están por detrás en la tabla El fútbol es un estado de ánimo cambiante y la clasificación, un juez implacable. Tras firmar su semana más oscura en mucho tiempo -con tres derrotas consecutivas y una sangría de nueve goles en contra-, el Córdoba Club de Fútbol necesita apretar de manera urgente el botón de reinicio. Pero el fútbol siempre da pie a la ilusión. El pesimismo del pospartido, con el paso de los días, se va convirtiendo en ilusión de cara al próximo duelo, que en este caso será el más complicado hasta el momento, aunque eso no le quita la ilusión al mismo. Y, a pesar de todo, a pesar del varapalo ante el Andorra y de la mala dinámica, el cuadro califa, con 41 puntos y en décima posición, sigue teniendo a tiro de piedra esa sexta posición, actualmente ocupada por Las Palmas (45 puntos). Son cuatro puntos de distancia y catorce finales las que tiene por delante para volver a soñar el cuadro dirigido por Iván Ania. Lo cierto es que este arreón final no comenzará de manera sencilla, puesto quer los blanquiverdes deben viajar al feudo del líder, el Racing de Santander, donde solo tres equipos han ganado esta temporada (Zaragoza, Andorra y Cultural Leonesa), y donde el Córdoba CF tan solo ha logrado vencer en una ocasión en su historia. Pero, si se mira con lejanía y perspectiva, la visión cambia. De esos catorce duelos clave que quedan por delante, cinco son ante equipos que están por encima de los califas en la tabla, mientras que se enfrentará a nueve conjuntos que, actualmente, llegan por detrás de los blanquiverdes en la clasificación. Ese quinteto de 'cocos' de la zona alta dictará sin duda si el equipo está preparado para pelear por la gloria. De hecho, es una de las asignaturas pendientes del equipo, que con este irregular arranque de la segunda vuelta ha perdido ya varios gol averages importantes de cara a la clasificación final, y, de los seis primeros, el Córdoba CF solo ha logrado ganarle a la UD Las Palmas, aunque aun tiene pendientes las reválidas ante Racing, Castellón y Depor. Es ahí donde, precisamente, el cuadro califa debe dar un paso adelante. El calendario no para, y en estas catorce finales, los blanquiverdes deberán viajar a La Coruña (Dépor), a Castellón (segundos) y a Burgos (octavo), además de recibir a finales de abril al Sporting de Gijón en El Arcángel. La trampa de los nueve de abajo Los nueve cruces restantes ante conjuntos peor clasificados no serán, ni mucho menos, un camino de rosas, aunque los blanquiverdes solían ser un seguro a la hora de enfrentarse con la zona baja . La categoría de plata penaliza siempre cualquier exceso de confianza, especialmente en el tercio final del curso, cuando las urgencias por evitar el descenso aprietan y la tabla se comprime. No hay más que mirar al duelo ante el Andorra. Ahora, el Córdoba tendrá que hacerse fuerte en El Arcángel para recibir a equipos atrevidos la Real Sociedad B, y a históricos con el agua al cuello como el Zaragoza, el Granada o el Huesca, además del Mirandés o el Albacete. A domicilio, tocará visitar plazas siempre complejas como el Nuevo Mirandilla ante el Cádiz, Ipurúa frente al Eibar, o el siempre correoso feudo de la Cultural Leonesa. El margen de error se ha reducido drásticamente, pero la oportunidad sigue intacta. Tan solo depende, tal y como dijo Ania tras el tropiezo ante el Andorra, de cómo se levante el equipo de este triple varapalo. El Córdoba dispone de catorce semanas para sanar sus heridas, recuperar la identidad perdida en estas últimas jornadas y demostrar que la privilegiada situación en la que se encontraba no era un espejismo. Con 42 puntos en juego, uno más de los que suma hasta el momento el equipo, la zona noble aguarda a un equipo que debe aferrarse al mensaje de su propio entrenador: creer es un acto voluntario.