La Fundación Bangassou ha vuelto a demostrar que la solidaridad de Córdoba no tiene límites. La expectación por su tradicional almuerzo solidario, que se celebra el próximo 14 de marzo a las dos de la tarde en el Real Círculo de la Amistad, ha desbordado todas las previsiones. Desde mediados de febrero, la organización ya había vendido el aforo completo, una situación que su presidente, Miguel Aguirre, describe como "morir de éxito". "Esto ya se nos baja un poco de las manos", ha confesado Aguirre, quien explica que el goteo de peticiones era incesante. Este año, el aforo se ha fijado en 900 comensales, una cifra que la fundación no puede sobrepasar, aunque solicitudes no han faltado. "Si hubiéramos podido pasarnos, seguro que aquí hubiéramos metido 1.100 o 1.200 personas", asegura el presidente, abrumado por la respuesta, que considera "una satisfacción enorme". Todos los fondos recaudados en el evento irán destinados a dar el "impulso final" a su proyecto actual: la construcción de la primera escuela de primaria en una pequeña aldea de Bangassou. Hasta ahora, los niños de la zona solo contaban con un "tejadillo con paja", por lo que este nuevo centro educativo supone una transformación radical para la comunidad. El proyecto ya está en marcha, con los trabajos de cimentación iniciados. La nueva infraestructura contará con dos aulas y un despacho para el profesorado, y podrá acoger a aproximadamente 90 alumnos, no solo del pueblo, sino también de las áreas circundantes. Este proyecto educativo es fundamental para el futuro de la región, ya que, como ha destacado Miguel Aguirre, "la educación es prioritaria para nosotros en los proyectos que llevamos". Este enfoque en la educación se enmarca en la filosofía de trabajo de la fundación, que Aguirre define como un "trípode". "Nosotros trabajamos siempre en un trípode, que es el apoyo a los misioneros, que es la sanidad, la educación y la promoción social", ha detallado. La organización alterna sus esfuerzos entre estas tres áreas, atendiendo cada año a las necesidades más urgentes que les comunican desde el terreno. A pesar de tener el almuerzo completo, la fundación sigue con sus labores de promoción para "darle visibilidad a la fundación" y a los proyectos que se realizan en la diócesis de Bangassou. Según su presidente, es una forma de mantener informada a la sociedad de que el trabajo continúa y de que la necesidad de fondos es constante. "Es que la gente es tan solidaria en Córdoba, que cada vez desde antes empiezan a pedirnos las entradas", ha insistido Aguirre. Para todas aquellas personas que se han quedado sin sitio en el almuerzo o que deseen colaborar, la fundación mantiene abiertos otros canales. Miguel Aguirre ha recordado que cualquier ayuda es bienvenida y necesaria. Los interesados pueden realizar sus aportaciones a través de Bizum, enviando su donativo al código 01655. El presidente ha garantizado la total transparencia en el uso de los fondos, asegurando que todas las colaboraciones recibidas por esta vía son "absolutamente íntegras y dedicadas al proyecto", sin que se descuente "gasto ninguno".