La tensión en Oriente Medio paraliza la exportación de la cabra murciano-granadina

El conflicto en Oriente Medio ha paralizado la exportación de la cabra murciano-granadina. La Asociación Española de Criadores de la Cabra Murciano Granadina (ACRIMUR) tenía previsto el envío de más de 2.700 animales a países como Arabia Saudí, Qatar y Dubái, una operación que ahora se encuentra detenida. "Con la restricción del espacio aéreo, no tenemos más remedio que parar y esperar a que se normalice la situación", ha explicado a COPE el secretario ejecutivo de ACRIMUR, Jorge Castillo. Los envíos afectados incluían 1.500 animales a Arabia Saudí, 700 a Qatar y 500 a Dubái. Estas operaciones se realizan habitualmente por vía aérea, en vuelos chárter completos, un método en el que la asociación se ha especializado. Aunque la semana pasada se completó un envío por carretera a Grecia, la principal vía de negocio, centrada en el transporte aéreo a Oriente Próximo, está completamente bloqueada, especialmente hacia Arabia Saudita, que "actualmente es el país que más animales demanda", según Castillo. La cabra murciano-granadina es muy apreciada internacionalmente por su "especial resiliencia, adaptabilidad y rusticidad", lo que la convierte en una raza ideal tanto para climas áridos y calurosos como los de Oriente Medio, como para entornos fríos como Rusia. Su prestigio se debe a su gran rendimiento y a su capacidad para soportar temperaturas de hasta 50 grados en verano. Según Castillo, es "posiblemente la raza caprina la mejor del mundo en rendimiento". Este bloqueo aéreo se suma a las dificultades que ya existían. En los últimos diez años, ACRIMUR ha exportado más de 8.000 animales a Irán, pero las conversaciones para continuar se habían complicado por las restricciones de Estados Unidos, que llegaron a encarecer el transporte más de un 60 %. Esto llevó a la asociación a valorar alternativas como la vía terrestre en camión hasta el país asiático. La paralización de las exportaciones tiene una repercusión económica directa para los ganaderos. "Hombre, económicamente hay que seguir manteniendo los animales, todos los días comen", ha señalado Castillo. El cuidado diario, incluyendo alimentación, agua y vacunas, representa un coste fijo que ahora no tiene el contrapeso de los ingresos por ventas al exterior, lo que genera una gran incertidumbre en el sector.