Los detalles: Pone los pelos de punta. Es el último ejemplo de esa violencia digital que sufren cada día más mujeres. Hoy la voz la pone Rita Maestre. Lleva casi un año aguantando a hombres llamando a la puerta de su casa a cualquier hora en busca de sexo. Alguien publicó su dirección, la expuso para hacerle daño.