El municipio vallisoletano de Siete Iglesias de Trabanco continúa conmocionado tras el derrumbe, el pasado martes, de una vivienda de dos plantas situada junto a la Plaza Mayor. El colapso del inmueble se saldó con la muerte de una joven de 29 años, mientras que otras personas que se encontraban en el interior lograron ser rescatadas con vida. La fallecida era la encargada de una cuadrilla de trabajadores de una planta solar que residía temporalmente en la casa. En el momento del derrumbe se encontraba en el interior junto a otras cuatro personas. Dos de ellas consiguieron salir por su propio pie al notar que el edificio comenzaba a desplomarse, mientras que los equipos de emergencia rescataron al resto de los afectados, entre ellos la propietaria de la vivienda. La alcaldesa del municipio, Sonia Alonso, ha reconocido en una entrevista en Herrera en COPE en Valladolid que el ambiente en la localidad, de unos 400 habitantes es de profunda tristeza y conmoción. "Todavía no nos creemos lo que ha pasado. La gente pasa por la plaza y piensa que, dentro de la desgracia, ha habido suerte por lo que podría haber ocurrido", ha explicado. La vivienda estaba situada en una zona muy transitada del pueblo, entre bares y comercios y junto al Ayuntamiento. De hecho, una de las paredes del inmueble era medianera con el edificio consistorial, donde se encuentran la biblioteca y el salón de plenos. Gran parte de los escombros cayeron hacia la Plaza Mayor y la calle Real, una de las más concurridas de la localidad. Por el momento, se desconocen las causas exactas del derrumbe. Según ha indicado la alcaldesa, se trataba de una casa muy antigua, construida con paredes de adobe, en la que podrían haberse acumulado varios factores como la humedad y el deterioro estructural. Precisamente, la propietaria tenía previsto acudir al Ayuntamiento al día siguiente del suceso para presentar un presupuesto de reforma por problemas de humedades y solicitar la correspondiente licencia. Los técnicos de la Diputación de Valladolid han declarado el inmueble en ruina inminente, lo que ha permitido activar el plan provincial de ruinas para intervenir de urgencia en la zona. Las primeras actuaciones se centrarán en asegurar la pared del Ayuntamiento, retirar parte de los escombros y limpiar la vía pública, que permanece cortada. Además, el derrumbe afectó a dos viviendas aunque solo una de ellas colapsó completamente. La otra ha quedado prácticamente en pie, por lo que los técnicos evalúan su estabilidad antes de continuar con los trabajos. Las labores de retirada de escombros y limpieza de la calle deberán completarse en un plazo máximo de cinco días laborables. Mientras tanto, el suministro de agua en la zona permanece interrumpido y se han instalado varios puntos provisionales en la plaza para que los vecinos puedan hacer uso de ella. La alcaldesa ha reconocido que están siendo días especialmente difíciles para el municipio y para el propio equipo de gobierno. "Estamos a pie del cañón las 24 horas, pendientes de lo que hay que hacer y en contacto con las familias afectadas", ha explicado. El Ayuntamiento ha trasladado sus condolencias a la familia de la joven fallecida, cuyo funeral se celebrará en los próximos días, mientras el municipio continúa intentando asimilar una tragedia que ha marcado profundamente a esta pequeña localidad vallisoletana.