Las marcas que Galileo hizo en un libro decisivo del siglo XVI aparecen en Florencia y apuntan al origen de un cambio radical sobre el universo

Apuntes - Un historiador italiano dio con apuntes escritos a mano en un tratado antiguo guardado en la Biblioteca Nazionale Centrale y situó esas notas hacia 1590, muchos años antes de que el astrónomo realizara sus observaciones más conocidas Aristóteles, Descartes o Galileo: cómo la meteorología surgió gracias a grandes genios Las ideas que cambian el conocimiento rara vez nacen solo en la cabeza. A menudo quedan fijadas en papeles con apuntes, cálculos y frases rápidas escritas mientras alguien estudia. Esa costumbre aparece muchas veces en la historia del saber y también afectó a grandes genios que llenaban los márgenes de los libros con notas manuscritas para ordenar lo que iban entendiendo. Las páginas anotadas muestran cómo avanzaba el pensamiento paso a paso, con dudas, correcciones y pequeños comentarios. También permiten ver qué textos influyeron realmente en esas personas y cómo los leyeron. Ese tipo de rastro escrito abre la puerta a descubrimientos documentales capaces de aclarar el camino que siguieron algunas ideas. Esas notas desmontan la idea de un científico que rechazaba sin más lo antiguo Un investigador identificó anotaciones atribuidas a Galileo Galilei en un ejemplar del Almagesto conservado en la Biblioteca Nazionale Centrale de Florencia. El hallazgo lo realizó el historiador italiano Ivan Malara mientras examinaba una edición impresa en Basilea en 1551 del tratado astronómico de Claudio Ptolomeo , obra que durante más de mil años defendió un universo con la Tierra situada en el centro. En los márgenes del volumen aparecieron comentarios y apuntes escritos a mano que coinciden con la grafía juvenil del científico italiano. De acuerdo con la Biblioteca Nazionale Centrale de Florencia, el análisis sugiere que esas anotaciones se redactaron alrededor de 1590, décadas antes de que Galileo realizara las observaciones del cielo que lo harían famoso . Un ejemplar guardado en Florencia destapa cómo pensaba Galileo cuando aún era joven El hallazgo también cambia la imagen simplificada que a veces se tiene del astrónomo. Muchos relatos lo presentan como alguien que rechazó las teorías antiguas casi de manera instintiva. Sin embargo, el propio Ivan Malara explicó en el periódico italiano Il Sole 24 Ore que los textos muestran otra faceta del científico y escribió que “estos textos revelan la imagen de un Galileo que no solo fue un lector atento del Almagesto , sino también un profundo conocedor de las demostraciones matemáticas de Ptolomeo ”. Esa lectura detallada cuestiona la idea de que Galileo ignoraba los aspectos técnicos de la astronomía antigua. Otros expertos respaldan que la letra pertenece al propio Galileo Especialistas consultados tras el hallazgo apoyaron esa atribución. El historiador Michele Camerota , de la Universidad de Cagliari, dijo a la revista Science que “ considero que la atribución de las notas marginales a Galileo es completamente segura ”. El análisis de la escritura coincide con los rasgos que aparecen en otros documentos del científico. Además, los investigadores detectaron en el libro un detalle singular. Entre las anotaciones aparece la copia del salmo 145 de la Biblia . Varias fuentes históricas señalaban que Galileo solía rezar antes de estudiar el Almagesto , un hábito que encaja con la presencia de ese texto religioso en el volumen. El dominio del modelo antiguo le ayudó a entender mejor la propuesta de Copérnico El contenido de las anotaciones también aporta pistas sobre cómo evolucionó su pensamiento . Durante siglos, el sistema descrito por Ptolomeo había organizado la astronomía europea mediante complejos modelos matemáticos que explicaban el movimiento de los planetas alrededor de la Tierra. Galileo conocía bien ese marco teórico desde joven y en escritos tempranos afirmaba haber preparado incluso un comentario sobre el tratado, hoy desaparecido. El historiador James Evans , de la University of Puget Sound , explicó a Science que Galileo había sido presentado durante mucho tiempo como alguie n interesado solo en ideas generales . Evans resumió esa percepción al afirmar que se le veía como “una persona centrada en la visión general y no en los detalles matemáticos de la astronomía”. Libro de Nicolás Copérnico en el que expuso su teoría sobre el heliocentrismo. EFE/ROSA VEIGA/Archivo El estudio del libro encontrado en Florencia sugiere una trayectoria distinta. Malara plantea que la comprensión profunda del sistema ptolemaico permitió a Galileo entender mejor otra obra influyente publicada en 1543. Se trata de De revolutionibus orbium coelestium , el texto en el que Nicolás Copérnico defendió que los planetas giran alrededor del Sol. Las dos teorías ofrecían visiones opuestas del cosmos, pero utilizaban estructuras matemáticas similares y técnicas astronómicas parecidas . Por ese motivo, dominar el lenguaje matemático del Almagesto podía facilitar la lectura de la obra de Copérnico. Según la interpretación que propone el investigador italiano, el respeto de Galileo por los cálculos de Ptolomeo no lo acercó al geocentrismo , sino que terminó empujándolo en la dirección contraria. Al analizar esos métodos matemáticos, el astrónomo habría observado qu e encajaban mejor con el modelo heliocéntrico descrito por Copérnico. Ese proceso intelectual explica cómo un lector atento de la tradición antigua terminó defendiendo una idea que chocaba con las enseñanzas dominantes de su época. El análisis de Malara recorre bibliotecas florentinas para situar el hallazgo El trabajo de Malara se apoya en un examen sistemático de las primeras ediciones impresas del Almagesto conservadas en bibliotecas de Florencia. El volumen anotado apareció dentro de la colección Magliabechiana , uno de los fondos históricos de la Biblioteca Nazionale Centrale. Ese conjunto forma parte del legado del erudito Antonio Magliabechi a la ciudad y se integró en el siglo XIX en la gran biblioteca florentina. El centro también conserva el llamado Fondo Galileiano , con 347 manuscritos reunidos en 1861 tras la unión de la Biblioteca Palatina con la colección Magliabechiana. El volumen incluye el salmo 145 transcrito entre los apuntes Malara prepara ahora un estudio detallado sobre esas anotaciones que enviará al Journal for the History of Astronomy . Ese análisis examinará el contenido de los comentarios, su relación con otros escritos del científico y el lugar que ocupa ese ejemplar en la formación intelectual de Galileo. Mientras tanto, el descubrimiento muestra que un libro anotado puede revelar etapas ocultas en la formación de una idea científica. Las páginas del viejo tratado, en este sentido, conservan esas líneas escritas a mano que permiten seguir el rastro de un lector concentrado en los problemas del cielo.