La asociación Anselmo López, dedicada a la conservación de la historia del Real Sporting, ha iniciado las gestiones para que el estadio de El Molinón sea incluido en el Catálogo Urbanístico de Gijón. Para esta iniciativa, que busca dotar al emblemático campo de una protección oficial que asegure su permanencia y legado, cuenta con la colaboración del geógrafo y experto en urbanismo David Alonso Medina. El propósito principal de esta medida es triple. Según explica David Alonso, se busca, en primer lugar, garantizar "que el estadio no pueda desaparecer del sitio en el que está". Además, se pretende que cualquier futura intervención por parte de la propiedad (el Ayuntamiento de Gijón) siga unos parámetros que respeten su valor histórico. Por último, la catalogación serviría para "frenar cualquier tipo de idea urbanística", como posibles intentos de recalificar el terreno. En definitiva, "lo único que queremos hacer es blindarlo", resume el experto. El camino para lograr esta protección no será rápido. David Alonso advierte que es un proceso complicado, como todas las tramitaciones urbanísticas. Requiere un informe técnico previo, una evaluación por parte de la comisión técnica municipal del Catálogo y, finalmente, una votación en el pleno del Ayuntamiento para aprobar la modificación. "Va a ser cuestión de paciencia", reconoce el geógrafo, descartando que la resolución sea inminente. Para que un inmueble entre en el Catálogo no existen condiciones fijas, ya que es un documento público y abierto a propuestas. Es necesario presentar un informe técnico multidisciplinar que justifique su valor desde una perspectiva arquitectónica, social e histórica. La comisión técnica evaluaría estos valores y determinaría el nivel de protección, que Alonso estima que sería la categoría ambiental, "más que suficiente para lo que queremos". Esta catalogación implicaría una obligación para la propiedad: "Lo tienen que mantener en una adecuada situación de seguridad, accesibilidad, etcétera", algo que, según el experto, "al día de hoy", no se da; porque "El Molinón no está mantenido adecuadamente". A pesar de la protección, aclara que la inclusión en el catálogo no impediría futuras obras de remodelación o ampliación. Alonso asegura que se podrían realizar "sin problemas", y pone como ejemplo otros edificios con valor histórico de la ciudad que han sido legalmente reestructurados o recrecidos.