Una gigantesca tormenta solar alcanzó Marte y dejó una señal inesperada en su atmósfera. Dos sondas europeas captaron el mayor cambio registrado en la ionosfera del planeta

El impacto de una potente fulguración solar multiplicó los electrones en la atmósfera marciana inferior. El fenómeno fue detectado gracias a una innovadora técnica de observación entre sondas de la ESA y revela nuevos riesgos para comunicaciones, exploración robótica y futuras misiones tripuladas.