Más de 82.000 jóvenes acudirán por primera vez a las urnas en Castilla yLeón: la Universidad de Salamanca, epicentro de su formación

La Universidad de Salamanca (USAL) se ha convertido en un polo de atracción para estudiantes no solo de España, sino de todo el mundo. El número de alumnos crece curso tras curso, con un aumento del 2% en el ciclo 2025/26, alcanzando los 30.000 estudiantes si se suman los de grado, posgrado y doctorado. De ellos, 6.000 vienen de fuera y cerca de 10.000 adicionales participan cada año en sus cursos internacionales para estudiar español. También aumentaron los alumnos de máster, de doctorado y títulos propios. En el total de los campus de Ávila, Béjar, Salamanca y Zamora, se ha logrado alcanzar la cifra récord de 40.000 estudiantes. Así lo explica su rector, Juan Manuel Corchado, Catedrático especializado en inteligencia artificial y ciberseguridad. En declaraciones a COPE atribuye este éxito al “prestigio, la calidad de una ciudad, de un distrito universitario como es el de la Universidad de Salamanca y, sobre todo, a esa tradición que llama la atención a muchísima gente”. No en vano, la institución cuenta con 800 años de historia y es un referente en la enseñanza del español. La Universidad de Salamanca (USAL) no solo atrae, sino que también retiene el talento Juan Manuel Corchado destaca que cada vez son más los estudiantes que deciden quedarse a trabajar en Salamanca, gracias a programas como Alumni, que ofrece unas 400 prácticas en empresa remuneradas. Además, Salamanca se ha posicionado como una provincia referente en la creación de empleo tecnológico en el noroeste de España, con 1.000 nuevos puestos en los últimos años, según la fundación COTEC. Estas fortalezas se traducen en una alta empleabilidad para sus egresados. Según Corchado, los estudios de la universidad indican que “el ochenta y tantos por ciento de nuestros estudiantes, a los pocos meses de salir de la universidad, encuentran un trabajo”. Paula Ferrandis, valenciana de 21 años, es una de las estudiantes que eligió la USAL para cursar Filología Hispánica. “Salamanca siempre ha irradiado mucha cultura, sobre todo humanística, y la oferta académica es muy grande y muy importante”, afirma. Para ella, la ciudad ofrece un “ambiente superenriquecedor” del que cualquier estudiante puede beneficiarse. La Universidad se abre a toda la ciudad, a la que aporta una enorme riqueza cultural. A esta visión se suma la de Charles Willem, un estudiante francés de Ciencias Políticas y Comunicación Audiovisual que llegó con una beca Erasmus procedente de Lille, una pequeña ciudad universitaria a 200 kms de París y se enamoró de esta tierra. Considera que Salamanca es una “ciudad muy infravalorada” y anima a otros a conocerla: “Hay muchos estudiantes, muchas cosas por hacer, la universidad también le gusta mucho, es muy bonita”.