La arquitectura urbana es una forma muy interesante de descubrir la historia de los lugares que visitamos, aprender cómo configura nuestra forma de entender las ciudades y ahondar en su función como escenario de eventos que explican lo que hay detrás de la personalidad de los vecinos de una localidad. Entre todos los espacios que componen un pueblo, las plazas han sido siempre su centro neurálgico y el punto de convergencia arquitectónico y social de cada villa.