Seguramente nunca oíste hablar de la urea. Los misiles en Irán están destruyendo su producción, y eso va a afectar a tu comida

A principios del siglo XX, el mundo temía quedarse sin alimentos porque los cultivos no crecían lo suficiente para alimentar a una población cada vez mayor. La solución llegó desde la química: un proceso industrial capaz de fabricar nutrientes artificiales para las plantas y multiplicar las cosechas en todo el planeta. Hoy, ese sistema invisible sostiene gran parte de lo que llega a nuestros platos, pero también depende de una cadena global sorprendentemente frágil . La sustancia invisible que nos alimenta. Ya lo decíamos en el titular, es posible que desconozcas la urea . Sin embargo, este compuesto químico es uno de los pilares silenciosos de la agricultura moderna. Se trata del fertilizante nitrogenado más utilizado del mundo y responsable indirecto de aproximadamente la mitad de la producción mundial de alimentos. Su función es sencilla pero crucial: aportar nitrógeno a los cultivos para que puedan crecer con rapidez y producir mayores cosechas. Para que nos hagamos una idea, aproximadamente la mitad de la producción mundial de alimentos depende de fertilizantes sintéticos basados en nitrógeno , y la urea es el más extendido de todos . Sin ella, los rendimientos agrícolas caerían de forma abrupta, lo que afectaría directamente a productos tan básicos como el trigo, el maíz o el arroz. En Xataka La guerra en Irán está a punto de comenzar un combate suicida: hay misiles, drones y barcos kamikaze en el punto más temible del planeta El Golfo y los fertilizantes. Ocurre que, gran parte de ese sistema agrícola global depende de una región muy concreta del planeta: el Golfo Pérsico . Oriente Próximo alberga algunas de las mayores plantas de producción de fertilizantes del mundo y es también una fuente clave de materias primas necesarias para fabricarlos, como el amoníaco o el azufre. Además, el Estrecho de Ormuz se ha convertido en una arteria imprescindible para este comercio. Entre una cuarta parte y un tercio del tráfico mundial de materias primas para fertilizantes pasa por este paso marítimo, junto con aproximadamente el 35% de las exportaciones globales de urea y el 45% del comercio de azufre. Una guerra que golpea la cadena alimentaria. La escalada militar en Irán y los ataques en el entorno del Estrecho de Ormuz están empezando a interrumpir ese delicado sistema. El tránsito marítimo por la zona se ha reducido drásticamente y varios buques han sido atacados, mientras instalaciones industriales en el Golfo han sufrido daños directos. En Qatar, una de las mayores instalaciones de fertilizantes del mundo tuvo que detener su producción tras un ataque con drones, mientras que Irán ha paralizado su propia producción de amoníaco. Cada misil en la guerra de Irán no solo está destruyendo su producción, nos acerca un poco más a un futuro escenario distópico . Muestra de urea en forma de gránulos El efecto dominó de la urea. Cuando el suministro de fertilizantes como la urea se interrumpe, el impacto no tarda en trasladarse al sistema alimentario. Si los agricultores no pueden aplicar suficiente fertilizante, los c ultivos producen menos . Algunos expertos estiman que la falta de fertilizantes podría reducir las cosechas hasta en un 50% en el primer ciclo agrícola afectado. Ese descenso se traduciría rápidamente en subidas de precio en alimentos básicos. El pan podría encarecerse en cuestión de semanas, mientras que productos derivados como huevos, carne de pollo o cerdo lo harían meses después, a medida que el aumento del coste del pienso animal se traslade a toda la cadena alimentaria . El gas, el ingrediente oculto. La fabricación de fertilizantes nitrogenados depende además de otro factor clave: el gas natural . Entre el 60% y el 80% del coste de producir fertilizantes proviene del gas utilizado en el proceso químico que transforma el nitrógeno atmosférico en compuestos utilizables por las plantas. Con la guerra elevando los precios energéticos y dañando infraestructuras industriales, el coste de producción se dispara incluso antes de que los fertilizantes lleguen al mercado. En pocos días, el precio internacional de la urea ha subido más de un 25% , alcanzando niveles cercanos a los 625 dólares por tonelada. En Xataka Nada más empezar la guerra de Irán las gasolineras españolas ya habían hecho algo: empezar a subir los precios Riesgo de crisis alimentaria mundial. Recordaba el Financial Times que la situación llega además en un momento especialmente delicado del calendario agrícola. En gran parte del hemisferio norte, los agricultores están comenzando la temporada de siembra de primavera, cuando compran y aplican los fertilizantes que determinarán las cosechas del año. Si la interrupción del Estrecho de Ormuz se prolonga más de unas pocas semanas, el impacto podría extenderse mucho más allá de la energía o el comercio marítimo. Así, lo que hoy parece una crisis geopolítica localizada podría transformarse en algo mucho más profundo : un choque alimentario global que recuerde (o incluso supere) el que se produjo tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. En ese escenario, la guerra en Irán no solo se estaría librando con misiles y drones, sino también en los campos de cultivo de medio planeta . Imagen | liz west , Nara , LHcheM , eutrophication&hypoxia En Xataka | Irán está dirigiendo sus ataques donde sabe que hace daño a Occidente: energía y centros de datos En Xataka | En 2022 la crisis del gas disparó el precio de la luz en España. En 2026 tenemos un "escudo verde" pero también un grave problema - La noticia Seguramente nunca oíste hablar de la urea. Los misiles en Irán están destruyendo su producción, y eso va a afectar a tu comida fue publicada originalmente en Xataka por Miguel Jorge .